Pasa el 31 de diciembre y nos llevamos una terrible sorpresa, esto sucedió en un balneario turístico ecuatoriano, conocido siempre por ser uno de los lugares más populares y escogidos por su belleza natural para pasar el fin de año, es el caso de Salinas.
Salinas fue siempre un lugar muy cotizado, gente de la Sierra, de la Costa y de otros países quiere venir a pasar el 31 de diciembre allí, pues sus playas, su comida y su gente han sido de gran atractivo para disfrutar de estas fechas como se debe. Muchas personas con antelación arriendan departamentos en el malecón para poder disfrutar de los juegos pirotécnicos en familia y con amigos, realmente vale la pena el lugar.
Qué pasó el 1 de enero luego de la gran celebración del fin de año. Amaneció Salinas irreconocible, gente dormida en las calles, basura y desechos por doquier, la playa llena de botellas y escombros, gente que tiraba botellas desde los balcones a la Policía Montada que llegó a pedido de los residentes que estaban desesperados por calmar la situación.
¿Será que la gente que quiso pasar esta fecha disfrutando sanamente se merece que otras arruinen las fiestas con este tipo de actitudes ?
Creo en realidad que en esta ocasión todos los desmanes que sucedieron fueron por una falta total de respeto y de cultura a todo nivel a la misma gente de Salinas y a los que de buena fe, fueron a disfrutar de las fiestas como lo habían hecho otros años, y también otros que por primera vez quisieron disfrutar de un momento agradable.
Hoy que se puede localizar a los antisociales con videos, y que hay personas identificadas en las redes sociales, en mi opinión deben ser sancionadas por estos desmanes y sentar un precedente para que nunca más vuelva a suceder algo de esta índole ni en Salinas, ni en ninguna parte del Ecuador.
Si queremos tener turismo consciente, debemos cuidar de nuestras ciudades para que el turista llegue con tranquilidad y con ganas de quedarse por más tiempo y disfrutar. Hacer que el turismo funcione con responsabilidad, y más aún cuando el país tanto necesita de recursos para levantar la economía y salir de la crisis. Empezar con pie derecho, pero no con un paso atrás, ya que pone en vergüenza a los ecuatorianos que sí respetamos normas, que sí cuidamos el medio ambiente, la naturaleza y los animales.
Hagamos conciencia de lo que pasó en Salinas para que no vuelva a suceder, porque habremos muchos que denunciaremos y estaremos listos a defender nuestro patrimonio natural. Que el 2020 nos sirva para reflexionar sobre los hechos, para ayudar a nuestro planeta que tanto lo necesita.(O)