Los científicos en todo el mundo advierten que de aquí en adelante, las condiciones climáticas serán adversas, mencionan que se verán sorprendentes precipitaciones y también sequías prolongadas, por lo que no será la última vez que se experimente un invierno tan fuerte, como el que se ha visto este año, en el que los aluviones se han llevado parte importante de la vialidad del país, en estos momentos, la vía Alóag -Santo Domingo tiene más de 40 derrumbes, la vía Calacalí -La Independencia 70 derrumbes, la vía Latacunga-La Maná varios deslisamientos al igual que la vía Pallatanga-Guayaquil y la vía Licta-San Lorenzo.
Es decir, todas los lasos de unión entre la Sierra y la Costa se encuentran gravemente afectados, como lo ha dicho el principal de la universidad San Francisco, Santiago Gangotena quien, en la época de Lucio Gutiérrez, se encontraba impulsando un proyecto de una súper carretera entre Quito y Guayaquil, mencionó, que en la actualidad los ecuatorianos caminamos, por verdaderos chaquiñanes.
Y es que la verdad, estas palabras son acertadas, llega la época invernal y las carreteras antes mencionadas se convierten en caminos de segundo y hasta tercer orden, dejando incomunicadas a estas dos regiones, pese a los esfuerzos que se hacen para habilitar las rutas.
Ante una realidad nada alentadora por el tema climático, nos enfrentamos a una situación en la que muchas arterias, que fueron trazadas a la brava en medio de peñas y montañas, podrían desaparecer de manera inevitable, o por lo menos quedarían gravemente afectadas y los arreglos podrían tomar muchísimo tiempo para lograr abrirlas y estabilizarlas.
Nadie analiza a profundidad el costo de lo que significa para el Estado la reapertura y habilitación continua de estas vías, sin duda que lo más barato que podría impulsar el gobierno, sería cumplir con el proyecto que ha propuesto Gangotena, un proyecto que, además podría asumirlo la empresa privada, con cero costos para el gobierno, solo un ciego no puede ver esta gran alternativa que necesita el país de manera inmediata.
Claro está que muchos interesen jamás permitirán que esta gran vía atraviese la provincia de Cotopaxi. (O)