Miles de personas disfrutaron de las salidas de los personajes.

Sábado 28 y domingo 29 de septiembre, las calles de Latacunga recibieron nuevamente a la comparsa de la Mama Negra en honor a la Virgen de Mercedes.

Los festejos en honor a la Virgen de Mercedes iniciaron nueve días antes del 24 de septiembre, con eventos religiosos y festivos organizados por las vivanderas y devotos del Mercado de La Merced y terminaron este 28 y 29 de septiembre con festividades, esta vez organizados por devotos y comerciantes de El Salto.

Latacunga vivió cuatro días de intenso movimiento y colorido, con la presentación de la comparsa de la Mama Negra, este fin de semana acudieron turistas de todas partes del país.

El domingo la agenda empezó temprano, a las 05:00 fueron los albazos desde San Sebastián, El Calvario, La Merced. A las 08:30 traslado de la imagen de la Virgen a la Plazoleta de El Salto, a las 10:00 se desarrolló la Misa campal, oficiada por el padre Washington Salvador; a las 10:30 se realizó la procesión con la imagen de la Virgen de Mercedes, a las 12:30 fue la primera entrada de la Mama Negra con sus comparsas.

Negros loadores, carishinas, cholas, huacos, curiquingues, capariches, bandas y demás personajes, salieron desde El Salto, avanzaron por el barrio La Merced, San Sebastián, hasta llegar hacer los honores al monumento que se levanta a en El Calvario. “Todos juntos como un solo corazón pedimos tu santa bendición”, eran algunas de las coplas que le decían a la Virgen.

“Recordemos que este festejo nació para pedirle a la Virgen de Mercedes protección ante la furia del volcán Cotopaxi, esa es su esencia”, aseguró Salvador.

Es así, como la historia apunta a que la fiesta inició en 1742 por iniciativa de Gabriela de Quiroz, como un acto de devoción. “Así se mantiene, nosotros bailamos, cantamos, desfilamos en honor a nuestra madre santa, por la vida, la salud, el trabajo”, comentó Darío Chasipanta, quien este año representó por primera vez a un champusero.

Chasipanta vestía un traje rosado fosforescente con acabados dorados, que mandaron a confeccionarse especialmente para la ocasión, escogieron esos colores, debido a la alegría que quisieron transmitir con ellos, “esta es una fiesta de alegría, y todo debe ser acorde”, comentó.

La primera salida terminó aproximadamente a las 14:00; los integrantes de cada comparsa se retiraron hasta las casas de los priostes, para disfrutar del almuerzo, que generalmente incluye, caldo de gallina, papas con cuy, chicha y  hornado con tortillas.

La idea es “reforzar” a los comensales para que puedan resistir el baile, las cuestas, el intenso sol o la lluvia de la segunda salida que inicia a las 16:00 y termina pasadas las 22:00.

El ashanguero es a quien destinan especial atención, sobre sus hombros carga de 200 a 250 libras y su fortaleza debe ser inquebrantable. “Es muy admirable que carguen ese peso; sin embargo, desde el punto de vista médico no es recomendable, a corto o largo plazo puede ocasionar daños irreparables a la columna”, aseguró David Orozco, médico. (I)