Quizá uno de los días más importantes en la vida democrática de los pueblos, es el día en que decide su futuro a través de su voto secreto y obligatorio. 

Elegir Presidente de la República implica una enorme responsabilidad cívica y es importante que esta idea cale hondo en la conciencia ciudadana, pues dependiendo de que este ejercicio sea meditado y ejercido con madurez y sin pasiones se podrá garantizar el fortalecimiento de la democracia.

Ecuador ha navegado por el mar encrespado y violento de los populismos, lo que ha impedido que sea gobernado con eficacia de cara un desarrollo sostenido y equitativo de sus habitantes; por el contrario, sus problemas se ha agudizado y la emergencia sanitaria ha sido el puntillazo final, lo que ha traído enorme sufrimiento a los conciudadanos.

Pero un día cívico como hoy, es de esperanza en mejores días para la Patria. Que cada ciudadano se acerque a las urnas con determinación y positivismo. Que la voluntad popular sea respetada sobre todas las cosas para el fortalecimiento de la democracia. (O)