Si algo preocupa a los ecuatorianos en estos momentos de crisis, eso es la posibilidad de una nueva paralización; el sector indígena ha señalado que estos anuncios son simples especulaciones y nada más; sin embargo, el nuevo Gobernador de la provincia ha señalado, que él entra nuevamente a este curul, con el objetivo de dialogar y buscar consensos con este grupo.
La trama en Cotopaxi es complicada, recordemos que son muchos los que se enorgullecen de la fuerza que tienen, como el dicho de los capitalinos, de que Quito, cuando se enoja bota presidentes; pero les recordamos a los vecinos, que ellos no hubieran podido hacer absolutamente nada, sin el apoyo y la voluntad de los indígenas.
Es por eso que las autoridades deben regresar a ver a Cotopaxi, pensamos que luego de la última paralización se les refrescó la memoria y quedó claro que con esta provincia no se juega, porque es aquí donde nace el ojo del huracán, que puede cambiarlo todo en este país; es por eso que en las circunstancias actuales, el Gobernador de Cotopaxi tiene una gran responsabilidad, la responsabilidad de mantener la calma, pero a cambio de que tomen en cuenta a nuestra tierra, la que continuamente ha pasado relegada del desarrollo nacional, es justamente por eso que brota tanto malestar en las comunidades.(O)