El objetivo principal del dialogo social necesario e indispensable para el momento que vive Latacunga, es el promover consensos dentro de una participación democrática de los interlocutores del conjunto de la sociedad. Cuando las estructuras y los procesos del dialogo social son exitosos, tienen el potencial de resolver importantes temas en el orden económico, social y administrativo, promueven una positiva gobernanza, permiten crecer y avanzar en paz y estabilidad social, por tanto estimular el progreso económico.
Latacunga necesita con urgencia que nos pongamos de acuerdo sobre temas básicos para una mejor convivencia, es necesario crear un equilibrio entre quienes lideran -por decisión popular-, –por designación administrativa- y quienes somos ciudadanos (Sociedad Civil), esta necesidad debe procurar un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, este es el gran desafío que nos convoca a los latacungueños de la ciudad y el cantón.
Quienes administran el GAD Municipal del Cantón Latacunga, no deben cerrarse en el debate interno o en el político partidista, deben necesariamente centrarse en la opinión ajena, de la sociedad en sus diversas actividades productivas, en último término del pueblo que es quien decide su destino.
Por el momento observamos que se repite lo que ha venido sucediendo en las últimas administraciones municipales –muchos aseguran que no debemos sorprendernos- que en tiempos pasados fue peor, que se tomaban decisiones sin ningún debate, ni siquiera con el aporte de quienes pasan a formar parte de la mayoría, es decir, que prima la decisión de hacer o no hacer del Alcalde de turno.
Es hora de que los latacungueños –que es obvio- tenemos pensamientos diversos, nos pongamos a dialogar, que escuchemos las opiniones de los otros, logremos acuerdos mínimos de convivencia. El problema en nuestra querida tierra es que nos hemos acostumbrado a ubicarnos en una esquina –no nos movemos para nada- pero descalificamos a todo y a todos –menos a quienes deberíamos hacerlo- por tanto ahí se acaba la posibilidad de diálogo, sino miremos, los resultados están a la vista; la ciudad y el cantón no han crecido en mejoramiento de servicios básicos, infraestructura, manejo ambiental, creación de fuentes de trabajo.
Este diálogo debe convocar a las élites sociales, es decir, a aquellos ciudadanos representativos que tienen influencia en sus respectivos entornos: Cámaras de la Producción, Pequeña Industria, Gremios Profesionales, de Trabajadores, dirigentes barriales, Academia, entidades de la Cultura, y otros, pues los líderes de estos sectores son los que en sus actividades se dedican a ayudar y proteger a la gente, sus intereses individuales y colectivos, -que mejor si lo hacen coordinadamente entre el Cabildo y la sociedad civil-.
Dialoguemos, hagámoslo -en su construcción- buscando espacios de inclusión y respeto, no se trata de imponer ideas, doctrinas, opiniones, sino de trabajar conjuntamente. La obligación de todos, administradores y administrados es preservar y defender el presente y proyectar el futuro nuestro, de nuestros hijos, haciendo las cosas tomando en cuenta la visión que tiene la gente, es la hora de preocuparnos de los intereses comunes de todos los latacungueños… Dialoguemos. (O)