En la celebración de la Eucaristía. (Foto Diócesis de Latacunga)

La Misa Crismal habitualmente se celebra el Jueves Santo, este año fue suspendida por la situación de confinamiento mundial debido a la pandemia del Covid-19.

La ceremonia se realizó cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad, para lo cual los asistentes respetaron el distanciamiento social y el uso de la mascarilla. Así como el aforo correspondiente.

En la Iglesia Catedral de Latacunga, el martes 6 de octubre, se celebró la Misa Crismal, concelebrada por el Obispo con los presbíteros y fieles de la diócesis; en la que se consagró el Santo Crisma y se bendijo los Santos Óleos.

El Santo Crisma y los Santos Óleos son utilizados durante el resto del año en los bautizos, unción de enfermos, confirmaciones, ordenaciones sacerdotales, entre otras celebraciones. En esta ceremonia también los presbíteros renovaron sus promesas sacerdotales.

En su homilía Monseñor Geovanni Paz, obispo de la Diócesis de Latacunga, motivó a sentir la fuerza de Dios, que nos anima a seguir respondiendo a las nuevas realidades que la pandemia nos deja: la pobreza, el desempleo y la delincuencia.

Invitó además a seguir construyendo la globalización de la solidaridad en cada comunidad cristiana; y seguir llevando la buena noticia a los marginados, explotados y a quienes nos necesiten. (I)