El correato dejó al país sumido en un embrollo de corrupción, decenas de actos en el sector público se sucedieron en los diez años de ejercicio del poder de Rafael Vicente Correa Delgado, lapso en el cual se institucionalizo el cáncer de la corrupción, lamentablemente, también en estos ya casi cuatro años de continuación de la revolución ciudadana, el presidente Moreno ha tenido que ser testigo de otros actos de corrupción de correístas infiltrados en su gobierno y de funcionarios de su propio equipo.

Dentro del negativo horizonte de este cáncer de corrupción, convertido en metástasis regada por todo el cuerpo institucional de la estructura misma del Estado, llegamos al domingo 7 de febrero a ejercer nuestro derecho constitucional a elegir y ser elegidos (Presidente y Vicepresidente de la República, Asambleístas Nacionales y Provinciales, Parlamentarios Andinos),  obteniendo como resultado el triunfo del Movimiento de la Unidad por la Esperanza y la Lista Uno (Centro Democrático del exprefecto de la provincia del Guayas, Jimmy Jairala), estando por definirse con quién participarán en la segunda vuelta electoral (entre Guillermo Lasso  del Movimiento CREO-Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero y Yaku Pérez, del Movimiento Pachacutik-Unidad Popular). Habrá una nueva conformación de fuerzas políticas en el Parlamento, con un mayor número de asambleístas del Movimiento UNES-Centro Democrático, Pachacutik, Izquierda Democrática, CREO  y el Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero, para citar a los más importantes.

Una de las provincias más afectadas por actos de corrupción es Manabí. Fue afectada inmisericordemente por un terremoto en el 2016. El gobierno de Correa  recogió cuotas obligatorias de los servidores públicos y con la asistencia internacional sumaron millones de dólares -mucho dinero-, con el objeto de reconstruir la provincia. Esos fondos recaudados  y donados fueron distraídos de su fin primordial, siendo objeto de saqueo por parte de funcionarios del correato y del morenismo, bandas perfectamente identificadas encabezadas por asambleístas y funcionarios públicos, con la complicidad de empresarios, unos están  presos y otros prófugos. El hospital de Pedernales y la fallida construcción de una refinería son sólo dos de los casos más sonados en la provincia de Manabí.

Sin embargo de que se robaron el dinero de la reconstrucción de Manabí y de varios hospitales, este domingo 7 de primera vuelta electoral, Manabí da el triunfo al binomio del correísmo y elige a por lo menos cuatro asambleístas de esa tienda política. No entendemos cómo pueden ofrecimientos populistas y demagógicos convencer a miles de ciudadanos de una región devastada por el abandono gubernamental, empapada por la metástasis de la corrupción,  cuyos responsables sean beneficiarios del voto de esa provincia. Creo que amerita apertura de urnas y revisión total de los votos,

Nos queda la esperanza de que en la segunda vuelta se pueda revertir el porcentaje de ventaja del correísmo con cualquiera de los dos binomios que tienen posibilidad de entrar como segundos, para definir en segunda vuelta la Presidencia y Vicepresidencia de la República. Para ello es necesario llegar a acuerdos programáticos, cediendo posiciones políticas, partidistas e inclusive personales. Está en juego el presente y el futuro de la patria. Si no queremos que  repitan el asalto a la patria tenemos hoy más que nunca unirnos y derrotar las malévolas aspiraciones de retorno al poder de un grupo de amigos que se encuentran vacacionando fuera del país  en espera de que el 11 de abril se convierta nuevamente en domingo 7.(O)