A propósito de los cien primeros días de gobierno del señor Lasso como Presidente del Ecuador, entre amigos charlábamos, por qué pensaría llegar a ser Presidente, ya que antecedentes en su familia no se conoce de que alguien haya participado en lides políticas, a excepción de su hermano Xavier, que colaboró en algún cargo en el gobierno del ‘señor Presidente que se fue’ y también como Gobernador del Guayas en el gobierno de Yamil, ambos cargos de designación.

Las ‘buenas lenguas’ dicen que le picó el gusanito de la política, porque se sentía una persona triunfadora en la vida, además porque después del gobierno de Durán Ballén sucedieron tantas tragedias políticas, con presidentes destituídos, con una corruptela incesante desde Abdalá Bucarám -con un parténtesis en los dos años de Lucio Gutiérrez- hasta LENÍN; lo cual motivó a Guillermo Lasso buscar la Presidencia en bien del país… y a la tercera fue la vencida.

Ya como presidente Lasso cumplió cien días; según las encuestas tiene un 70% de aceptación, gracias a la vacunación completa a cerca de nueve millones de ecuatorianos, ofrecimiento que hizo en la segunda vuelta. Esto es fundamental para lo que se viene, creemos que para el fin de año, estarán vacunadas 15 millones de personas, con lo que se obtiene:

La normalización en un alto porcentaje de las actividades económicas.- Desarrollo de la industria.- Incremento de las artesanías.- Aumento del comercio en general.- Normalidad de actividades turísticas, artísticas, deportivas y culturales, con asistencia masiva a todos los espectáculos.- Transporte y movilidad con seguridad y sin reglamentaciones de aforo.- Retorno general a clases presenciales en todos los niveles, con todo lo que significa en los asuntos: económico,  disciplinario, socializante y psicológico en el rendimiento educativo.

Pero para conseguir lo anterior, hay necesidad de que se cumplan otros aspectos en la vida de nuestro país y la primera es la parte política, esperemos que aparezca la madurez y sensatez de sus principales actores como son los integrantes de la actual Asamblea y de las organizaciones sociales.  Que haya capacidad y honradez en los diferentes niveles de la administración pública, todos absolutamente todos, no piensen en su YO, ni en su partido, sino en el país.

POR ÚLTIMO EJEMPLAR CASTIGO A LA CORRUPCIÓN. Entonces no festejaremos 100 días , sino cuatro años de un buen gobierno. PODREMOS?