Este oficio me enseño mi madre, como debo aliñar los pescados y luego freírles y tener el punto exacto para sacarlos de la paila y degustar estas delicias del mar a mí me gusta y tengo cuarenta y dos años de venir haciendo este oficio, dice doña Luz María Pilaguano.  

Todas las semana viajo a Latacunga o a Saquisili para llegar tempranito a la feria  y poder escoger los mejores ejemplares para prepararles para el regreso del viaje en unos baldes bien lavados  con hielo para traerlos de regreso a Sigchos y que lleguen fresquitos, dice sonriente doña María,  la gente me está esperando para que les venda sea crudos o esperar para aliñar y venderlos fritos con un rico ají, esta actividad me enseñó mi madre y desde ahí ya llevo cuarenta y dos años vendiendo pescado aquí en Sigchos. Este negocio me ha permitido lograr que mis hijos puedan estudiar que ahora son buenos profesionales y tener para darme mis gustos, todos sabemos que el pescado es un alimento que ayuda mucho en la alimentación diaria; antes lo hacíamos solo los días martes y jueves, ahora lo hacemos todos los días por que la gente nos pide que tengamos este producto de manera diaria, espero que podamos seguirles sirviendo por muchos años más con los productos que ahora también hemos empezado a traer las mojarras que antes no lo hacíamos porque a la gente le gustaba los peces de agua salada, y que este negocio pueda continuar alguien de mis familiares me sugirió para que no se pierda, finaliza doña Maria.