Puede ser que sea pura coincidencia, pero a más de uno le ha llamado la atención de que a pocos meses de la salida de Angela Merkel de la presidencia de Alemania se haya desatado este infierno, y es la estadista alemana, de una seria formación política había mantenido buenas relaciones con sus vecinos y había sido una interlocutora de lujo para bajar las tensiones entre las partes.
De hecho, Putin y Merkel se guardaban respeto mutuo ella habla perfecto el ruso y Putin perfecto el alemán, se entendían plenamente o por lo menos intentaban entenderse con una gran visión de lo que significaba la paz para Europa y el mundo.
Parecería que la salida de Merkel deja a Putin sin un interlocutor de altura y desata una locura expansionista que al parecer no se va a detener para horror del mundo entero.
En medio de este contexto más un millón de personas han salido de Ucrania, otro millón se ha movilizado dentro del país. Ahora se negocia un corredor humanitario para garantizar la movilidad de los civiles que buscan salvar sus vidas. 12 millones de ucranianos están en necesidad inmediata, pues no tienen recursos para sobrevivir.
Hay que destacar el éxodo de mujeres, como decía un reportero de guerra, que arrastran en su maletas lo que queda de sus vidas, mujeres que llevan a su hijos y a sus padres ancianos, los hombres han debido quedarse a enfrentar el asedio ruso. (O)