Eso es lo que preguntamos los ecuatorianos cuando escuchamos las declaraciones de nuestros medallistas olímpicos, que por cierto ya son tres. Todos los deportistas nacionales, absolutamente todos, con excepción, claro está, de los futbolistas que no dan mayores glorias al país, se quejan del continuo maltrato de las autoridades deportivas.

A través de esta columna hemos denunciado la vida de la vergonzosa situación del deporte en el país. Ha sido una constante que en lugar de que los deportistas y sus entrenadores acudan a los diferentes eventos deportivos internacionales con todas las garantías,  los famosos dirigentes se han apuntado primerito a los paseos, donde no han hecho nada más que chupar la sangre a las diferentes federaciones, por más pequeñas que éstas sean. 

Con las fenomenales actuaciones de nuestros deportistas olímpicos, ha quedado destapada la olla de grillos, al escuchar sus quejas, las mismas que coinciden en el maltrato continuo que han recibido, inclusive el entrenador de Neisi ha denunciado que lo han amenazado para que no dé declaraciones. 

Es hora de que la podredumbre del deporte ecuatorianos termine, hay que hacer una purga de los malos elementos que se encuentran enquistados desde hace años, décadas en sus puestos sin hacer nada más que ver el mejor ángulo para sangrar al país como zancudos, haciendo que con estas malas acciones se trunquen los sueños de miles de deportistas que, tranquilamente podrían ser medallas de oro para nuestro país.   Esta es la oportunidad para dar un giro al deporte ecuatoriano, hay mucho talento que debe ser aprovechado; pero dando un giro de 180 grados a la dirigencia deportiva, que no sirve para nada. (O)