Las sesiones de concejo cuando eran presenciales. Fotones archivo.

Más allá de las fallas técnicas que dicen, suele haber en las sesiones virtuales de concejo Municipal. Según los ediles, estás no responden a su escencia original.

Ir al segundo piso del Palacio Municipal , a la sala designada para los concejales “es perder el tiempo”, aseguró Miteya Toaquiza, una latacungueña que busca realizar gestiones para su localidad, por medio de la colaboración de algún concejal del cuerpo edilicio.

La mujer consiguió los contactos de la mayoría de los nueve ediles, pero apenas consiguió que dos le contesten, aunque se escusaron de atenderla.

Cada vez que tiene tiempo, va a buscarlos en sus oficinas; muy rara vez logra encontrar alguno.

La razón: Los ediles cuyos sueldos mensuales son de 2.500 dólares continúan en la modalidad de teletrabajo. A diferencia de ciudades como Quito, Guayaquil, Ambato, Salcedo, entre otras, que ya retomaron el trabajo presencial, debido a la importancia de su labor.

“El cuerpo edilicio es el representante del pueblo”, explicó el edil Gabriel García, quien aseguró que es uno de los gestores para que se retome el trabajo presencial, sin éxito.

Lamentó que las sesiones de concejo que se realizan por medio de la plataforma digital de Zoom no duren más de 15 minutos y carezcan casi totalmente de debate y sobretodo de propuestas.

De a cuerdo a Marcelo Jerez, otro de los concejales que impulsa que el trabajo se retome de modo presencial, sobre todo las sesiones, uno de los principales inconvenientes son las fallas tecnológicas.

Explicó  que en más de una ocasión  se quedó sin audio por “accidente” u otros inconvenientes de ese calibre que impiden que las reuniones se realicen con normalidad.

A ninguno de los dos concejales les han prestado oídos. Tampoco a los activistas sociales que pidieron primero vía verbal, hora vía legal que las sesiones se trasmitan por medio de las plataformas virtuales del municipio, pero esto no se vuelve una realidad.

Según el alcade de Latacunga, Byron Cárdenas, las sesiones de concejo son abiertas, debido a que se trasmiten en vivo en uno de los salones del municipio, donde no pueden ingresar más de 20 personas, debido a la emergencia sanitaria y la necesidad de guardar la distancia social.

¿Qué esconden? Es la eterna pregunta que se hacen los activistas sociales, ante el hermetismo en los temas que se tratan en el seno del Concejo Municipal.

Fernando Arias es uno de los actividas sociales que, asegura no descansará hasta que esta actividad que es de carácter público, se transparente.