Adolescentes y niños trabajando en bloqueras. FOTO N.CH. LA GACETA

Según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil 522 656 niñas, niños, adolescentes se dedican a alguna actividad laboral de los cuales el 15,5% son del sector rural y el 4,3% del sector urbano.

Franklin es un niño de 12 años, junto a su madre y cuatro hermanos migraron desde Guangaje comunidad indígena de Pujilí, su sueño es ser militar, hace cuatro años vive en La Calera, en una vivienda prestada para su familia para que puedan madrugar a hacer bloques, a pesar de su corta edad él trabaja también para aportar en la casa.

Al conversar con Franklin se puede ver que es bastante maduro a diferencia de otros niños de su edad, sus conversaciones derivan del trabajo, su rutina se altera dado que los lunes, miércoles y jueves se levanta a las 2 de la madrugada para ayudar a hacer bloques a su madre y dos hermanos mayores, para eso tiene que dormir a las 4 de la tarde del día anterior.

Lo que corroboran los profesores de la escuela Loja del barrio La Calera, a decir de los profesores los niños que trabajan en bloqueras son quienes más faltan o llegan tarde y están más descuidados, por lo que la tarea de enseñar de los docentes y el aprendizaje de los niños toma más tiempo de lo planificado.

Mientras que los martes, viernes y sábados luego de la escuela trabaja en el Mercado Mayorista de Latacunga descargando frutas de la Costa, por eso le pagan 3 dólares el día, al igual que Franklin muchos niños migrantes de comunidades indígenas se ven obligados a trabajar, según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) realizada por el Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional en el Ecuador 522 656 niñas, niños, adolescentes se dedican a alguna actividad laboral.

De acuerdo a los datos que arroja la encuesta el 15,5% de adolescentes que trabajan pertenecen al sector rural mientras que en el sector urbano están el 4,3% en edades comprendidas a los 15 y 17 años, quienes están inmersos en trabajos informales de construcción, albañilería, trabajo en el campo y servicio doméstico.

Así también el 4,2% de niños y niñas que trabajan bordean los 5 y 11 años, mientras que el 11,9% tiene entre 12 y 14 años, la misma encuesta refleja que el 56% realizan trabajos considerados como peligrosos para su desarrollo y salud física y emocional, y lo que es más grave aún el 25% no asiste a la escuela o colegio.

Pese al trabajo que se realiza a nivel nacional y de manera centrada en Cotopaxi, la realidad es otra, puesto que a diario somos testigos de niños inmersos en la venta informal en los buses, plazas y mercados exponiéndose a muchos peligros de la calle, pero quienes realizan el trabajo más duro son quienes están en las bloqueras cargando carretillas, arrumando bloques al ritmo de los adultos; pero sobre todo, sin dormir ni alimentarse adecuadamente. (I)

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