Luego de excavar más de 180 metros el agua brotó. FOTO N.CH. LA GACETA

Los usuarios de la prejunta de agua de riego del barrio Chan, se emocionaron al mirar brotar el agua de las profundidades de la tierra.

Luego de más de 15 días cuando se iniciaron los trabajos de excavación, los habitantes del barrio Chan de la parroquia Eloy Alfaro en Latacunga, entre lágrimas vieron brotar el agua desde lo más profundo de la tierra.

Este compromiso realizado por la Prefectura de Cotopaxi de trabajar por los sectores que no tienen agua de riego se cumple, al igual que en Isinche de Cofines, la entidad mayor de la provincia financia la construcción de un sistema de riego para mejorar la producción agrícola.

Según se conoció por parte de Juan Estrada, para obtener el líquido vital, la empresa contratada tuvo que excavar más de 180 metros, antes de que el agua brote por primera vez en este sector de Chan.

El sábado anterior el Prefecto de Cotopaxi, Jorge Guamán Coronel, visitó este barrio para compartir con la gente la alegría de haber dado el primer paso que es la obtención del agua, ahora lo siguiente es la construcción del tanque reservorio y el sistema de distribución.

El Prefecto, demostró su alegría por poder ayudar a la gente más necesitada de los barrios donde por años han luchado por obtener agua; pero no había la voluntad de las administraciones anteriores para cumplir con estos sueños, se comprometió a seguir ayudando para que mejoren su producción y su vida.

La señora Gladys Chuquitarco, presidenta de la prejunta de agua, que ha unido a 20 usuarios que han creído en un trabajo comprometido de la autoridad provincial, manifestó que poco a poco se hace realidad una lucha de años y que cree que sólo la voluntad política del actual Prefecto ha hecho que se cumpla con este proyecto.

Don Segundo Chuquitarco, morador del barrio tiene alrededor de 76 años, destacó que hasta esta edad no ha perdido la esperanza de ver agua en sus campos; “aunque a mí ya no me sirva por mucho tiempo; pero me alegra que mis hijos y nietos tengan agüita para cultivar la tierra que mucho nos ha dado”, aseveró.

Los moradores coincidieron en decir que ésta es una bendición de Dios, porque ahora están seguros que podrán mejorar los cultivos en sus parcelas y habrá mayor esperanza de que los jóvenes ya no migren a las ciudades u otros lugares en busca de mejores días. (I)

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