Durante años pensé en que la derrota permanece mientras dura el recuerdo. La vida es un aprendizaje por ensayo y error, y el fracaso existe de manera latente en cualquier orden de la vida, pero no es para siempre. Se piensa que la pérdida en cualquiera de sus manifestaciones te incapacita para siempre, la gente piensa que ser una persona realizada debes ser la mejor, cueste lo que cueste.
Para mi admirado Wálter Risso la persona tiene derecho a cometer errores (nadie está exento) el derecho a la pereza y el ocio (descanso inteligente, elegido y no obligado), el derecho a la lentitud (actuar según tu ritmo interior) entre otros, de ser este el caso la mayoría de las personas se siente muy mal porque la sociedad les juzga.
Por otro lado, existen las personas que mantienen la culpa como un hábito que determina su vida. El trauma central de una persona que se siente culpable es haber trasgredido un imperativo moral que considera vital e imprescindible para sentirse digno de la condición humana.
Los errores y las culpas son aspectos que continuamente la gente trata de enmendar, lo sabio de estos dos aspectos es que te permiten crecer en un mundo imperfecto donde el aprendizaje prevalece.
Es posible que tengamos días o bien meses de mucha mala suerte (como la mayoría de la gente identifica), pero lo sabio de toda esta situación es que aprendemos a sobrellevarla y a mantenernos al margen de cualquier episodio desagradable implica el efecto generador deseable.
Los componentes de este discurso poseen elementos experimentales que determinan lo siguiente:
• Insistencia en el error cometido
• Recordar situaciones del pasado en las que se involucra otras personas
• Las ofensas
• El reproche
• Exagerar la situación
Lo sabio es apostar por lo contrario:

• No a las ofensas y rechazos
• No a los reproches airados
• No a las comparaciones
• Apertura a la comunicación y al diálogo a las persecuciones.

Esto hace posible que construyamos un mundo mejor donde los errores y las faltas comunes no prevalezcan ante las acciones de mayor valía en la vida.(O)