EL AMOR TODO LO CURA: Despedirse, aunque te arranques el alma

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Estos últimos días los pensamientos han girado en torno a comprender en que momento nos desprendemos de quienes amamos. La sensación y búsqueda de un lugar de paz y seguridad cubre gran parte de tus pensamientos. Esta bienaventurada sensación toda persona la anhela, en esta columna de opinión he abordado temas como el de la familia, amistad, el amor… y sigue en negrilla la necesidad que tiene todo ser humano en la búsqueda de ese lugar tan ansiado con la gente que te ama y te acepta tal cual.
Me separé hace muchos años de mi familia y al momento -al igual que muchos compatriotas- no me atrevería a pensar que volveremos a estar en el mismo lugar, consciente estoy de que ya me fui y regresar no es imposible, pero por ahora, esto no está contemplado. Hace tiempo se fue de mi vida la persona más extraordinaria que conocí, para él no había lugar para el egoísmo, la envidia y menos aun el odio. Acepté con resignación su partida. Hace unos días abandoné a una familia que me adoptó por casi media década y en ella dejé parte de mi vida. Cada miembro de esa familia fue significativo para mi aprendizaje en un país extranjero. Tengo dudas si ellos de igual forma sienten la ausencia de personas que se desbordaron en quererles y trataron de dejar una huella como amigos.
Apropiado es citar…
Me abriste, desgarraste mi corazón,

Me llenaste de amor,
Vertiste en mi tu espíritu
Te conocí como me conozco a mí mismo… Chopra
Quiero pensar en un mundo real, aquel donde todo es posible, pero aquel donde las personas que amamos no se disuelvan en el tiempo, aquel mundo donde cada paso que uno pueda dar sea verdadero y no pise en falso.
El paradigma científico todavía no ha podido explicar el modo en que el amor romántico es susceptible de derribar las murallas de separación que definen el yo. Cabe acá mencionar lo que plantea Chopra

Enamorarse es un estado
Psicológico, pero es pasajero y espiritualmente eterno, es ilusorio pero trascendente, vehemente pero apacible, circulante pero liberador, hormonal pero inicial, unidad imaginaria, pero es al final una unidad real, regresión infantil con evolución mejorada, yo agregaría, presente y profundamente espiritual. Los días empiezan con gente preparada para continuar con ellos de manera optimista y la mejor forma es amando.
Despedirnos en cualquier forma es sensible, arrancarnos el amor del alma es mucho más cierto es que donde nos encontremos, la hora que tengamos y el día que vivamos siempre habrá un espacio en nuestro ser y en el alma para recordar y llevar a estas personas amadas. De mi parte no podré dejar de amar a quienes en su momento fueron parte de mis sentimientos y compartí horas extraordinarias cuya esencia se centró en el afecto verdadero. En el amor desprenderse, aunque nos arranquemos el alma es complejo, pero más complejo aun es mantenernos en esos afectos que en el día a día nos mata lentamentamente.(O)