Ayer en la tarde se registró un amotinamiento en el CPL-Cotopaxi, sin duda que esta es una bomba de tiempo que mantiene en zozobra a nuestra ciudad, como siempre se registró una balacera y la movilización de emergencia de la policía y militares.  

Este es el tema de nunca acabar, lo peor de todo es que este centro se le impuso a Cotopaxi a la fuerza,  hasta nos ha quitado el poco líquido vital que tenemos, pues se tuvo que abrir una línea desde nuestra planta de agua para alimentar a esta cárcel, que cuando hizo el presidente Correa, supuestamente era completamente autosustentable, pero lo cierto es que, hasta el día de hoy, ni siquiera cuanta con permiso del uso de suelo.  

Con las autoridades que tenemos, no vemos que algún día cambie esta realidad, todos son simples sumisos que se resignan a lo que digan los gobiernos de turno, nadie se atreve a protestar enérgicamente, para exigir, que por lo menos la mitad de este presidio, sea redireccionada, nuevamente al antiguo penal García Moreno, para aliviar en hacinamiento y la violencia que existe en el interior del CPL.  

No podemos seguir sin soluciones, todos nos han ofrecido maravillas, pero en rato de la verdad, como dice el dicho, “yo te ofrezco busca quien te dé” nada se ha cumplido, seguimos siendo víctimas de la indefensión, porque claramente se puede hablar de que ni policías, ni militares, tiene el control total de este recinto penitenciario.  (O)