En la mayoría de países se conmemora con gran emoción y hasta con renovado espíritu patriótico su Día Nacional,  gracias  a los actos orientados a la recordación  de ese referente histórico se afianza la identidad colectiva. Sin embargo, en el nuestro aún parecen quedar los dolores de un parto difícil por las circunstancias que dieron origen a su creación.

El desconocimiento de todo lo acaecido en 1830 ha generado errores, es así que la Asamblea Nacional del Ecuador -en el 2017, queriendo reivindicar una fecha histórica- cometió un desacierto al declarar que el 11 de septiembre de cada año sea considerado como el ‘Día Nacional de la República’.

Para profundizar sobre lo antes señalado, el Estado libre e independiente jurídicamente fue impulsado por iniciativa del Procurador General del Ayuntamiento de Quito, con la venia del general Juan José Flores, Jefe Superior del Sur de la Gran Colombia, el 13 de mayo de 1830, fecha en la cual se reunió una Asamblea de ‘Corporaciones y Padres de Familia’, la que después de analizar la disolución de la unión de Colombia, se pronunció por constituir un Estado libre e independiente con los pueblos comprendidos en el Distrito del Sur y otros que quieran incorporarse, encargándose interinamente el Mando Supremo al general Juan José Flores, hasta que se reúna un Congreso Constituyente. Dispuso, además, que el nuevo Estado se llame Ecuador.

El 14 de agosto de 1830, representantes de Cuenca, Chimborazo, Guayas, Loja, Manabí y Pichincha, adquirieron la calidad de Diputados, instalando en Riobamba el primer Congreso Constituyente y designaron una comisión para que prepare el proyecto de Constitución Política que daría nacimiento legal al nuevo Estado del Ecuador.

El 22 de agosto de 1830, el proyecto fue presentado en el Congreso Constituyente; el 23, se dio la primera lectura; la segunda discusión se llevó a cabo los días 26, 27 y 28; la tercera discusión tuvo lugar entre el 30 de agosto y el 4 de septiembre; la lectura final de aprobación definitiva se efectuó el 11 de septiembre de 1830, día en que por 19 de un total de 20 votos, se designó presidente del Ecuador al general venezolano Juan José Flores, quien en la ciudad de Riobamba -el 23 de septiembre- firmó la Carta Política del nuevo Estado, que constituyó su partida de nacimiento.

Es lamentable  que no recordemos que, el 13 de mayo de 1830, se fundó la nación ecuatoriana y que, el 23 de septiembre de 1830, el presidente Juan José Flores puso el ejecútese a la primera Carta Política del Estado. Nuestros representantes en la Asamblea Nacional, antes de aprobar una declaración en la que señalan que el 11 de septiembre es el Día Nacional de la República, deberían haberse asesorado por instituciones como la Academia Nacional de Historia del Ecuador. Al no haberlo hecho, mi exhorto sería para que algún asambleísta lleve el tema a discusión y previa consulta a la Academia, corrijan los diferentes yerros de la Resolución aprobada en el 2017.