El Fondo Monetario Internacional (FMI), es un Organismo Internacional Especializado de las Naciones Unidas (ONU),creado en la Conferencia de Bretton Woods en 1944, tiene como objetivo asegurar las relaciones económicas internacionales, la estabilidad de los tipos de cambio y la convertibilidad de las monedas.

El momento político, económico y sanitario que vive nuestro  país ha sido explicado por el equipo económico del gobierno del presidente Lenín Moreno Garcés, como el antecedente más cercano para iniciar conversaciones con este organismo internacional de financiamiento y regulación. Se puede observar en esta carta ecuatoriana  dirigida a la entonces Directora-Presidenta del Fondo Monetario Internacional la larga historia de la década perdida y el resultado de la debacle económica que vivimos actualmente como consecuencia de las equivocadas políticas implementadas por el anterior gobierno.

Richard Martínez, a esa fecha ministro de Economía y Finanzas, Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador, en la comunicación de marras, señalan que la crisis económica que vive el Ecuador venía arrastrándose desde hace más de 10 años y que se ha empeorado con la presencia del covid-19,  se hacen notar elementos que han coadyuvado en esta crisis como la baja en el precio del petróleo, el confinamiento para evitar una mayor propagación del virus y en general el colapso de la economía mundial.

La Carta señala la gran ayuda del Fondo al prestar al Ecuador 643 millones de dólares en mayo de 2020 que ayudó a salir adelante al país, especialmente en el sector salud, sin embargo, como contraparte -dicen nuestras autoridades económicas- hemos aprobado la Ley de Finanzas Públicas, y la renegociación de los bonos de deuda externa con los tenedores internacionales, hecho señalado como éxito para el gobierno y un grave error para otros que piensan que esos dineros debían servir para asuntos emergentes internos del país atacado por la pandemia y con una vertiginosa caída del empleo formal público y privado.

Nuestras autoridades económicas le hablan al FMI, de un nuevo Plan Económico Integral (Políticas Económicas  y Financieras), es decir lo que hay que hacer para producir una recuperación económica a corto plazo y ampliar la protección a grupos vulnerables. Siempre precautelando -dice- la dolarización.

Le manifiestan al Fondo Monetario que el país se compromete a un monitoreo del saldo actual del país en atrasos de pagos de deuda externa, mediante la lucha contra la corrupción, fortalecimiento de los procesos de adquisiciones, transparencia fiscal, en general control del gasto público y transparencia del monto de la deuda externa. Se comprometen a buscar formas de posponer gastos no urgentes. Tratan de recuperar la autonomía del Banco Central y modernización de los contratos laborales. Ya están cumpliendo con esto último, pues  acaban de crear nuevos contratos de trabajo sin reformar el Código del Trabajo.

Si cumplimos con las recomendaciones del FMI, el Banco Mundial, el BID, la CAF y otros organismos y/o acreedores internacionales apoyarán el programa  de reajuste del Ecuador, esto según nuestras autoridades auxiliaría el acceso a los mercados internacionales de capital. La firma de un acuerdo interno entre el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central del Ecuador para que se pongan de acuerdo en el pago oportuno de las obligaciones financieras con el FMI. Señalan que el Ecuador está dispuesto a tomar decisiones  políticas-económicas-fiscales para lograr el cumplimiento del acuerdo con el organismo internacional de crédito, obviamente sin salirse del esquema recomendado. Ya no hay Carta de Intención, es verdad, aunque sí recomendaciones de obligatorio cumplimiento. Por consiguiente -entre enero y abril de 2021- la Reforma Tributaria va porque va… A amarrarse los cinturones.(O)