A punto de cumplir el primer año del gobierno “para toda una vida”, finalmente se ha anunciado la voluntad de cambio en el frente económico. Se podría explicar, aunque no justificar, esta demora por la atención que el presidente Lenin Moreno ha debido prestar al frente político, sin lo cual, probablemente, no podría arriesgar los cambios en la economía.
Esa sensación de que el rumbo del país va a cambiar, es el estratégico nombramiento del joven y talentoso profesional, economista Richard Martínez Alvarado, muy bien formado y experimentado para asumir la responsabilidad de organizar un equipo económico, coherente, solvente técnica y moralmente, que diseñe una propuesta de modelo de desarrollo económico sostenible, capaz de conducir a nuestro país por la senda del crecimiento integral, que genere empleo, combata la pobreza, sea socialmente justo, equilibre los indicadores críticos, y eleve el nivel de vida de las grandes mayoría en el menor plazo posible.
Siempre se comenta que lo ideal de cualquier gobierno sería que se convocara a los mejores hombres y mujeres para prestar servicios a la Patria, sin distingo de clase social, raza, credo, ideología política, etc. sino en función de su capacidad para asumir la responsabilidad. Esto es lo que ha hecho el presidente Moreno. Un gesto de confianza hacia la juventud que se ha preparado y tiene todo el ánimo de entregarse a la causa nacional, sacrificando su carrera profesional y liberándose de ataduras que hubiere tenido en el pasado. Este es el compromiso que ha formalizado el economista Martínez en sus palabras de posesión.
No me cabe duda que el reto asumido es grande, como lo son sus deseos de superación y la suma de preparación académica y experiencia con cerca de ochenta gremios de la producción. Se suma a su hoja de vida la exitosa participación en el Consejo Consultivo Productivo y Tributario por encargo del presidente Moreno en el 2017, que convocó a cerca de 6.000 actores de la producción, en veintiséis mesas temáticas, que generaron unas 1.600 propuestas que deben ser la base del modelo económico que se construya legítimamente, pues cuenta con la participación de los ciudadanos que hacen el aparato productivo.
El reto que asume el economista Martínez es GENERACIONAL, pues cuenta con el compromiso que, a no dudarlo, asumirán varios profesionales contemporáneos brillantes que se desempeñan en el sector público y privado, dentro y fuera del país, quienes le han manifestado su voluntad de integrarse al equipo. Ecuador tiene talento, y pienso que lo vamos a ver en corto tiempo. Esa es la esperanza que mantiene el país. Ahora resta darles el apoyo que ellos merecen, cual si fuera la selección nacional de fútbol, camino al campeonato mundial. Podemos entrar en el grupo de países que alcanza niveles de crecimiento alto y sostenido, para beneficio de todos.
Con el optimismo que despierta esta bien recibida decisión, sería de esperar que el presidente Moreno concluya la evaluación iniciada del gabinete y haga TODOS los cambios que faltan, de forma tal que el país cuente con equipo un completo de eficientes ejecutores, de planes bien concebidos para sacarnos del estancamiento económico en que vivimos, dejando atrás el modelo de crecimiento con deuda e impuestos.
Complementariamente, los cambios son necesarios para conseguir apoyo de las entidades multilaterales de crédito, los mercados de capitales, la banca internacional y en general los agentes económicos que tomarán la decisión de apostarle al Ecuador o mantenernos marginados. Las oportunidades que tenemos AHORA para crecer hacia el mundo, son evidentes.
¡NECESITAMOS ARTICULAR ESFUERZOS CONJUNTOS ENTRE EL SECTOR PÚBLICO Y PRIVADO PARA POSICIONARNOS COMO GANADORES!(O)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

18 − once =