La comunidad científica internacional llega a una conclusión interesante, parece que los ecosistemas degradados propician la aparición de las pandemias por el calentamiento global. Controlar la deforestación o la agricultura intensiva, debería ser un objetivo mundial, insisten.

La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto la necesidad de la conservación de la biosfera. El cambio climático ayuda a la transmisión de enfermedades, pues al parecer en climas cálidos los virus tienen mayores probabilidades de expandirse. 

El verano en el hemisferio norte ha puesto de manifiesto el temor a los incendios forestales que ya han comenzado a asolar Rusia que alberga el 20% de los bosques del mundo. 70 mil hectáreas ya están ardiendo, acelerando el calentamiento global por la gran cantidad de CO2 que van a la atmósfera.

En el ámbito local es fundamental que se cree una conciencia colectiva sobre la necesidad del cuidado del ecosistema. Nuestra tierra tan prolífica y hermosa; tan rica en todo sentido necesita de la mano cariñosa de sus hijos para ser preservada. Estamos viendo que agredir al planeta y contaminarlo trae consecuencias nefastas para la humanidad.(O)