Los riesgos continúan en la obra. FOTO J.P. LA GACETA

A la “mega obra” del paso deprimido El Molinero le sigue faltado una acera; los proyectos ofrecidos por el Municipio para subsanar esta realidad, aún no se sociabilizan  como se acordó en un inicio.

A dos meses de inaugurado el paso deprimido de El Molinero en el barrio San Felipe (noroccidente de Latacunga) sigue faltando la acera al costado izquierdo del cementerio; los moradores continúan esperando el proyecto para una posible solución anunciada por el GAD Municipal.

Adrián Herrera, párroco de San Felipe, dio a conocer que el acuerdo al que llegaron con las autoridades y los técnicos del Cabildo latacungueño fue esperar un tiempo hasta que se estructure la idea inicial que consistía en extender los nichos al costado derecho para que quede un espacio aproximadamente de un metro para la acera, para ser sociabilizada con los deudos cuyos restos reposan en ese espacio.

Sin embargo, el párroco reclamó que no hubo ningún acercamiento. Manifestó que solicitará mantener una reunión con el Comité del Cementerio para tomar acciones concretas a una solución definitiva a la falta de acera.

Por ahora mantienen abierta la puerta del Cementerio para que los transeúntes, especialmente los más de 1800 estudiantes que albergan en las instituciones educativas aledañas puedan hacer uso de ese espacio y refugiarse de los cerca de 25 mil vehículos que transitan diariamente por el paso deprimido.

Por su parte el alcalde saliente, Patricio Sánchez, aseguró que se pondrá en marcha el proyecto inicial para poder contar con la acera que no se contempló  en los estudios.

“Esperemos que sea verdad, aunque nos dejen abierta la puerta del cementerio, algunas personas no son de aquí y no saben, cada día vemos como arriesgan sus vidas para cruzar ese tramo”, contó Miriam Velasco, moradora. (I)