Entonces si somos cristianos, comencemos por la señal de la Cruz.

El anterior presidente dejó el poder al actual creyendo que lo dejaba en buenas manos, según él, comenzó la danza de los millones; pero de estos no se sabe nada. Hasta tanto seguimos marchando a la aventura.

Sabemos eso sí de las grandes riquezas que atesoramos; pero éstas parece que siguen por caminos desconocidos.
Y la gente clama por el desconcierto de algunas entidades como el IESS.

Nos queda a los cristianos hacer la señal de la Cruz al comenzar el nuevo año.(O)