De la arquitectura civil patrimonial de Latacunga, el Palacio Municipal es la edificación que muestra a plenitud las bondades de la piedra pómez, columnas corintias, arcos de medio punto en el primer piso alto y arquería románica en la planta baja; son nueve los arcos de la fachada principal, agrupados en grupos de tres, suman 16 arcos en las fachadas sur y norte de estilo neoclásico. La construcción de esta emblemática obra duró 26 años, habiendo iniciado la misma en 1910.

Se supone, por la representación gráfica de un plano de Latacunga del siglo XVIII, en torno al año de 1657, allí se levantaban dos chozas pajizas, una casa con techo de paja y una con techo de teja, que debieron ser la residencia del cacique Sancho Hacho de Velasco. Según referencias del historiador Paúl García Lanas, en el terreno donde hoy se levanta el Palacio Municipal, existió para 1776, pequeñas y muy modestas construcciones que eran la residencia de Mariano Ramírez, padre del destacado clérigo latacungueño Cayetano Ramírez Fita, que precisamente nació en ese sitio. Se conoce así también que en buena parte del siglo XIX allí funcionó la casa parroquial.

En la primera década del siglo XX, el Cabildo de Latacunga se interesó por impulsar la construcción del Palacio Municipal, por lo que a mediados del año 1910 fue contratado para elaborar el proyecto Raúl María Pereira, destacado profesional de la arquitectura nacido en Portugal en 1876. Además, se contrató a un valor de 400 sucres, para que elabore los planos estructurales al ingeniero ecuatoriano Federico Páez, personaje público que en 1937 desempeñó el cargo de presidente de la República; encargando al experto constructor jesuita Pedro Brüning la realización del plano topográfico que facilite la nivelación del terreno.

Los planos al detalle de Pereira reposan en los archivos municipales, en estos se aprecia la distribución armónica de las oficinas, que se ordenan en torno a un patio central y se conectan a través de amplios corredores, en los planos se muestran además las bien trabajadas fachadas principal y posterior del Palacio; destacando que en la parte posterior del terreno existe la propuesta de un Teatro que no llegó a efectuarse.

La construcción de la primera etapa estuvo a cargo del agrimensor latacungueño José María Quevedo Maldonado, que se desempeñaba a finales del siglo XIX como jefe de Obras Públicas del Municipio, para el efecto el principal material de construcción, la piedra pómez, fue traído de las minas de “Isinche San Ramón”, ubicadas en Pujilí, esta etapa fue inaugurada el 24 de mayo de 1918. Una segunda etapa, en la que se modificó el proyecto original del Palacio Municipal, es autoría y obra del arquitecto Augusto Ridder Otsman, por lo que existe en el patio posterior un graderío que conduce a un segundo piso alto, esta etapa concluyó en 1936. Para entonces debemos anotar que se produjo varias alteraciones a la fachada principal original, ya que se incorporó un balcón, y por la destrucción que causó el terremoto de 1932 se perdieron bellos ornamentos del frontispicio superior, que jamás fueron reconstruidos, perdiéndose con ello una parte importante de la identidad arquitectónica del palacio, ya que el remate superior era tallado en piedra y contenía en el centro un conjunto emblemático con el cuerno de la abundancia y dos titanes que sostenían un círculo en el que debía ser ubicado un reloj público.

De este importante edificio podríamos seguir detallando muchos aspectos, su carpintería tallada en puertas y ventanas, sus pisos de madera o piedra, sus frescos en el descanso de sus graderías principales que representan la justicia y la filantropía, en fin, la próxima vez que visite el centro de Latacunga, afine su capacidad de observación y disfrute de esta hermosa joya arquitectónica. (O)