La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) destaca a Latinoamérica como una región muy activa, presentando candidaturas con frecuencia. En esta ocasión varios países propusieron sus respectivas candidaturas; el pasillo ecuatoriano fue postulado en marzo del 2020, nominación que fue aceptada el 1 de diciembre del 2020, y tras un riguroso proceso de análisis  el martes 14 de diciembre del 2021 fue incluido en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La Unesco al tomar su decisión destaca que “para los ecuatorianos, este elemento del patrimonio cultural inmaterial se ha convertido con el correr del tiempo en una forma deexpresión colectiva que constituye un signo de su identidad y un vínculo de unión con su patria”.

Es menester recordar que cada 1 de octubre se celebra el Día del Pasillo Ecuatoriano, en honor al nacimiento de Julio Jaramillo, uno de sus más célebres exponentes. La fijación de esa fecha se dio en 1993, en el Gobierno del presidente Sixto Durán Ballén.

En lo que se refiere a los orígenes y la evolución del pasillo han sido planteadas distintas versiones, es tarea de investigadores estudiarlo y efectuar un adecuado proceso de difusión, sabemos que al territorio ecuatoriano llegó en el siglo XIX, en un escenario marcado por las guerras de la independencia, por tanto es una expresión artística criolla (mestiza) que resulta de la fusión entre diversas músicas indígenas, por ejemplo el yaraví, y europeas, en particular el vals, el minué y el bolero español.

El pasillo es un sistema rítmico de canto y poesía; es la música ecuatoriana de mayor convocatoria ya que con este se identifican por igual el cholo, el montubio, el indígena, el mestizo citadino; en Costa, Sierra, Amazonía y región Insular; todos los estratos sociales tienen al pasillo como su principal referente sentimental.

Al formar parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es tarea de todo ecuatoriano consolidar un serio proceso de promoción cultural, que posicione al pasillo en el escenario internacional. Nuestros artistas, compositores y gestores culturales tienen una extraordinaria oportunidad para difundir este género musical que se constituye en un eslabón importante para la promoción turística del Ecuador y nos debe empoderar más de los logros del país a nivel internacional, alcanzar este tipo de reconocimientos no es tarea fácil ya que muchos países también participan para dar visibilidad a sus tradiciones y conocimientos.(O)