Datos sobrecogedores y terribles nos da el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que asegura que en el 2018 en Ecuador 6 niñas de entre 10 y 14 años dan a luz cada día, así como 148 adolescentes de entre 15 y 19 años.

Lamentablemente se cree que por el confinamiento por el terrible covid-19  estas cifras hayan aumentado, porque las niñas permanecen encerradas con sus victimarios.

Este fenómeno al Ecuador le cuesta más de 270 millones de dólares anuales, basados en datos oficiales del 2018 por la atención sanitaria y la pérdida de oportunidades.

Podemos decir que en nuestro país -aparte de tener muchos niños sin poder estudiar por falta de profesores o Internet- tienen que estar sometidos a trabajos duros en sus hogares que producen un abuso constante, por eso es el resultado de estas cifras tan altas y que nos dejan espeluznados.

Creo que el  Estado ecuatoriano tiene que empezar a manejar mejor esta problemática desde el Ministerio de Educación, con métodos de prevención y ayuda a las menores, y a la mano del Ministerio de Salud, que juntos deben hacer campañas para la protección infantil que ha sido llevada  al extremo del descuido.

Si conocemos de algún caso, no nos callemos y hagamos que la Policía también llegue a estos hogares para rescatar a estas niñas explotadas, que deberían estar viviendo una infancia feliz tanto en el hogar como en la escuela, jugando como todo niño a esa edad.

Es deber de todos proteger a nuestra infancia, que es el futuro del Ecuador, está en manos del Estado y de nosotros también dar una mano a quien más nos necesita. Juntos podemos hacer que estas cifras no aumenten, haciendo las denuncias respectivas y apoyando tanto en lo físico como emocional a estas pequeñas que gritan en silencio tanta crueldad.(O)