Lorena Álvarez

El 26 de marzo de 2018, tres compañeros de diario El Comercio acudieron a Mataje, provincia de Esmeraldas, donde fueron secuestrados por un grupo narco insurgente nacido de las disidencias de las FARC. Sin importar que ellos eran padres, hijos, hermanos, amigos y conocidos pero que por cumplir su labor que era la de mantener informada a la sociedad de acontecimientos importantes que para muchos es inentendible, pero para el resto necesario, fueron asesinados en pleno cumplimiento de su profesión.

Lorena Álvarez, Docente Universitaria y periodista de larga trayectoria, consternada por los hechos sucedidos en los últimos días, manifestó que el periodismo es una profesión muy bonita pero que con el asesinato de tres colegas han tocado los sentimientos de todos los periodistas del mundo, más porque en el Ecuador era tranquilo.

Mencionó que lo sucedido es para que reflexionemos, pero sobre todo que exijamos al Estado para que se garantice el ejercicio profesional, que se le mire a la comunicación como un derecho humano más no como un servicio público que puede estar a favor de las autoridades de turno.

Recordó que la Ley de Comunicación no ampara ni protege a los periodistas que se dedican a este oficio, agregando que la ley fue creada con carácter punitivo, que silenció problemas que debieron salir a la luz en su momento lejos de garantizar el ejercicio profesional de quienes hacemos comunicación de a pie.

Agregó que es necesario una reforma a la Ley, porque se requiere una deontología que norme el actuar de quienes hacemos comunicaciones, es una profesión de riesgo pero que debe existir una garantía del Estado para poder ejercer nuestra profesión.

Los periodistas necesitamos seguridad jurídica, personal y social.

En este sentido Paulina Balseca, de Radio Latacunga, explicó que todos los periodistas estamos en riesgo, claro que no en la magnitud de los compañeros hoy fallecidos, por lo que se debe realizar el trabajo precautelando la integridad física y psicológica “hemos visto muchos casos de compañeras embarazadas que son empujadas en cobertura aun más en zonas más conflictivas” agregó.

Cuestionó el criterio con el que califican las autoridades a la prensa, puesto que en algunas ocasiones creen que a los representantes de los medios se los puede “sobornar” o dar de “comer” para que hablen bien de determinada persona o institución, otro de los aspectos que atropella el ejercicio periodístico en ciudades como la nuestra es que hay dignatarios que creen que los periodistas son sus relacionadores públicos o que deben estar a disposición de la autoridad, “somos un ente de conexión entre la autoridad y el pueblo”, enfatizó.

En la provincia de Cotopaxi, la mayor parte de comunicadores y periodistas ejercen su profesión sin relación de dependencia y en los pocos medios que cumplen no están registrados como profesional sino como un trabajador, razón por la cual “los periodistas necesitamos seguridad jurídica, personal y social además del respaldo del medio”.

Según Balseca el 60% de periodistas son mujeres, y que la mayor parte han sido víctimas de algún tipo de violencia que principalmente viene de autoridades, “solo hay que mirar los gestos que hacen cuando preguntamos por temas que les incomodan” sostuvo la joven profesional.

Si se trabaja honestamente el periodismo no es para enriquecer .

Miguel Ángel López, con 38 años de experiencia periodística, reclamó a los Gobiernos que intentaron callar la voz del pueblo, entre ellos colocó al gobierno anterior “la primera frase que dijo Correa fue: prensa corrupta y sicarios de tinta”, recordó al tiempo de reflexionar que aquello denigró tanto la profesión.

López también se refirió a las autoridades locales abusan de su poder para tratar de intimidar y obstaculizar el trabajo periodístico “lo único que buscan es que se les esté mimando, o que se les diga que todo lo que hacen está bien, pero cuando ponemos el dedo en la llaga, ahí somos mala gente”, cuestionó.

Pidió a los jóvenes que se están preparando en la universidad, que amen la profesión y que no entren a estudiar porque supuestamente es una carrera fácil de ingresar “todos los días debemos estar preparándonos, estudiando”, aseveró; al tiempo de reconocer también que si se trabaja honestamente, el periodismo no es para enriquecerse sino para cumplir y hacer cumplir un derecho a expresarse a través de los distintos medios de comunicación. (I)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

17 − cinco =