Para la Comunidad Internacional el proceso de gestación y nacimiento de los Estados reviste caracteres de orden histórico- jurídico, sociales y económicos, -siempre especiales en cada caso-, y su estudio, es materia de disciplinas especificas; pero, por lo general, culmina a través de actos que pueden ser mas o menos pacíficos, como la emancipación de una metrópoli, la división o separación de un conjunto estatal mayor, o la fusión.
En el Continente Americano los Estados nacieron a partir del siglo XVIII, en el primer tercio del siglo XIX, virtualmente en el siglo XX, la causa en su mayor parte -emancipándose de madres patrias europeas-: Inglaterra, Francia, España y Portugal. En 1830, la Gran Colombia, creada en 1819 por Simón Bolívar, se disgrego por la voluntad de sus tres componentes Nueva Granada, Quito y Venezuela, los mismos que pasaron a asumir personalidades independientes y autónomas bajo los nombres de Repúblicas de Colombia, Ecuador y Venezuela, respectivamente. En 1903 la provincia colombiana de Panamá se emancipó del país del que formaba parte, y pasó a constituir una República Independiente. En 1964 las Colonias Inglesas de Jamaica, Trinidad y Tobago y en 1966 la Guyana Británica, esta ultima bajo el nombre de Guyana, convinieron con su metrópoli en asociarse al Comonwealth en calidad de Estados Independientes Asociados. Por otro lado Austria y Hungría entre 1867 y 1919, formaron el Imperio Dualistas Austro Húngaro. Igualmente, de 1938 a 1945, Austria estuvo anexada a Alemania formando un Estado mayor el Tercer Reich.
Pero, el hecho político del nacimiento y existencia de un Estado, aunque le confiere -ipso facto- el derecho de defender su integridad e independencia, conforme consta en el Art. 9 de la Carta de la OEA, no es suficiente por si solo para habilitarlo en su vida de relación externa o sea dentro de la -Comunidad Internacional-, como miembro de ella. Es preciso para ello que medie el reconocimiento de sus demás componentes, que si bien normalmente suele ser expreso, cabe también que pueda ser tácito, como cuando por ejemplo otro Estado procede sin que haya mediado una declaración especifica a acreditar funcionarios diplomáticos o consulares o a establecer actos que impliquen una determinación o asentimiento para considerar al nuevo Estado como miembro de la Comunidad Internacional.
El reconocimiento expreso generalmente se produce mediante un cambio de notas, en el que un estado solicita ser tomado en cuenta como tal para los efectos jurídicos correspondientes, y el otro responde expresando su decisión de otorgarle en adelante el irrestricto tratamiento debido a un sujeto de derecho internacional, o sea, como reza el articulo de la Carta de la OEA que señala que el reconocimiento implica que el Estado que le otorga acepta la personalidad del nuevo Estado con todos los derechos y deberes que, para uno y otro, determina el Derecho Internacional.
La cuestión del reconocimiento, en todo caso, esta subordinada desde luego a normas éticas, que vedan la aceptación de nuevos Estados surgidos de combinaciones inmorales o intervencionistas para provecho de terceros, o que permitan prever el establecimiento de condiciones injustas o discriminatorias para un sector de la población. Tal fue el caso del efímero Imperio de Manchukuo creado artificialmente por el Japón en 1934 en la Provincia China de Manchuria para mantenerlo bajo su tutela, y cuyo reconocimiento fue denegado por los demás Estados, con la curiosa excepción de un Estado Centroamericano, debido a la acuciosidad de un empleado de la
Cancillería, que curso un aviso de recibido de la circular del gobierno manchú títere, pidiendo el reconocimiento, el cual inmediatamente propalado a los cuatro vientos por este como prueba de haber sido reconocido. En1966, del mismo modo, aunque por razones distintas, se presentó una situación similar de negativa general de reconocimiento de la calidad de Estado de Rhodesia del Sur, debido a la certidumbre de la resolución de sus dirigentes de establecer un régimen francamente discriminatorio por parte de la dominante minoría blanca en perjuicio de la mayoría de color.
Especial énfasis tiene el aspecto que debe contemplar en el reconocimiento de los Estados lo irrevocable de su carácter, validez condicionada exclusivamente al hecho material de la subsistencia misma del Estado reconocido.(O)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

18 − cuatro =