Hoy es cuando realmente sentimos las consecuencias de la farra que se pegaron los administradores anteriores, un despilfarro sin precedentes, acompañado de una corrupción que desfalcó al país, robándose hasta las reservas que habrían servido para enfrentar una situación de estas características.
Lo cierto del tema es que, nos acercamos peligrosamente a una zona inmanejable, el desempleo no deja de crecer todos los días, y aún así es importante que disminuya el tamaño del Estado, lo que significaría más desempleo, pero un respiro para los demás ecuatorianos de este monstruo inmanejable, para el que ya no hay recursos.
El país sigue luchando contra la corrupción; pero el tema es tan profundo que parece que nunca se llegará a topar fondo.
Existe insatisfacción en el ambiente, han pagado por sus delitos, algunas personas que se pueden contar con los dedos, los demás son los nuevos millonarios que se encuentra veraneando en algún país lejano, emprendiendo negocios millonarios, que les permita asegurar hasta su quinta generación; mientras tanto aquí la situación es crítica y no se ve la luz al final, para salir de nuevo a flote y despegar.(O)