La crisis del sector lechero parece eterna. Los organismos públicos y las autoridades responsables de ofrecer soluciones no brindan respuestas que posibiliten visualizar un futuro promisorio para este importante renglón productivo.
Según datos que se han difundido, en medios nacionales de comunicación, se estima que en el país la producción lechera alcanza los 5,9 millones de litros diarios y en Cotopaxi, específicamente, sería de 590.000 litros por día. El precio oficial del litro de leche cruda es de 42 centavos de dólar, sin embargo, se afirma, desde los productores, que el mismo no se cumple ya que quienes efectúan el acopio pagan un máximo de 32 centavos de dólar, esto genera graves dificultades económicas y además la industria lechera no adquiere toda la producción.
Los problemas son varios, así:
– La autorización otorgada al sector agroindustrial para que utilice una cantidad excesiva de suero de leche en las diferentes bebidas lácteas que salen al mercado.
– Los altos costos para mantener en buenas condiciones al ganado hacen que la producción ecuatoriana no sea competitiva en los mercados internacionales.
– La disminución de un 15 % en los últimos ocho años de la demanda de leche causa saturación del mercado nacional y desperdicio del producto, es preocupante que los ecuatorianos estemos por debajo de los estándares internacionales.
– Ingreso de contrabando de lácteos por las fronteras.
– Los reglamentos para controlar y regular la producción y comercialización lechera son poco efectivos.
– Escaso desarrollo investigativo de la realidad económica de la cadena productiva de la leche; es evidente la carencia de datos, lo que dificulta la posibilidad de emitir criterios que contribuyan a mejorar la situación actual.
Las respuestas que, los ecuatorianos en general y el sector lechero en particular, aspiramos se plasmen en acciones concretas son:
– Mejora en los controles para que se respete el precio oficial.
– Inspecciones efectivas y clara señalización del producto que se ofrece al consumidor que le permita conocer y elegir aquello que prefiera.
– Reformas sustanciales para el otorgamiento del Registro Sanitario de las bebidas lácteas.
– Atención especializada en el campo e implementación de medidas de protección para productores medianos y pequeños.
– Mejora sustancial en la capacidad y calidad de los centros de acopios estatales y comunitarios.
– Evitar la importación de leche en polvo.
– Fortalecer las redes campesinas que faciliten cerrar el círculo de producción, comercialización y consumo en mejores condiciones.
– Mejorar la coordinación de acciones entre el Ministerio de Agricultura y Ganadería, Industria y Productividad, Salud Pública, Interior, Defensa Nacional, Servicio de Aduana y Superintendencia de Control del Poder del Mercado, para precisar competencias que faciliten acciones expeditas.
– Todos los establecimientos donde se ordeñe, acopie, procese, manipule, envase, transporte, comercialice, importe o exporte leche y sus derivados, deben brindar garantías para que la cadena productiva sea eficaz y eficiente.
– Abrir líneas de financiamiento del sector en condiciones preferenciales que posibiliten repotenciar un sector del que dependen miles de familias.
– El Gobierno Nacional y los GADs Provinciales deben efectuar campañas eficientes de comunicación para dinamizar el consumo de la leche y sus derivados.
– Eficaz control al ingreso ilegal del producto desde los países vecinos y aumento de los aranceles para la importación del mismo.
– Incentivos para implementar nuevas tecnologías que mejoren la producción.
– Capacitación permanente, técnica y en derechos al campesino.
– Implementación de laboratorios públicos y preparación de personal calificado para efectuar los controles de calidad.
– Desarrollo de los centros de investigación locales (universitarios) que faciliten acceder a información confiable.
– La Comisión de Soberanía Alimentaria de la Asamblea, el Ejecutivo, representantes ciudadanos, empresarios, pequeños productores, ganaderos, industriales y acopiadores de leche deben conformar una mesa permanente de análisis y seguimiento para garantizar que el sector salga de la crisis.
– Mantener e incrementar las compras públicas de leche y subproductos a pequeños y medianos productores, además de dar continuidad a la campaña de eliminación de intermediarios.
– Ante la posible existencia de una sobreproducción nacional, se debe trabajar para promover las exportaciones de la leche ecuatoriana. (O)

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