Rincones escondidos de Cotopaxi.

La religiosidad y las leyendas que giran a su alrededor son uno de los atractivos que llama la atención del visitante

El barrio La Calera perteneciente a la parroquia urbana de Eloy Alfaro ubicada en el sector noroccidental de la urbe latacungueña se ha convertido en los últimos años en turística debido a la gastronomía, tradiciones religiosas y costumbres. 

Uno de los atractivos más llamativos es el “Señor de La Calera”, cuenta la leyenda que hace más de 40 años aconteció un hecho inusual, pues en una tarde lluviosa un rayo resplandeciente habría caído sobre el techo de la morada de la familia Remache oriunda del sector. 

El rayo habría dejado una cruz con un diminuto Cristo, al que ahora llaman ‘El Señor de La Calera’.

Edison Santo, de 45 años recuerda que él era muy pequeño cuando sucedió el particular, “recuerdo que todos los vecinos se encontraban a la expectativa y acudían a la casa donde cayó el rayo, pronto empezaron a llegar gente de todos lados a rezarle a la cruz”, comentó. 

Es por ello que las autoridades eclesiásticas de ese entonces conjuntamente con los que ahí habitaban resolvieron construir una capilla en el mismo lugar de la vivienda de los Remache, en la parte superior se encuentra la cruz con el Señor de La Calera, colocada sobre el tejado de la antigua vivienda como prueba del acontecimiento.

“Al principio las personas decían que sólo apareció el Cristo pero que no tenía corona, por eso algunas personas se mostraron incrédulas, pero según me conversaron después volvió a caer otro rayo de luz y apareció la corona que hoy tiene el Señorcito”, recordó, Tarcila Moreno, oriunda del sector, quien comentó que un promedio de 150 personas de todos los sectores visitan todos los domingos la imagen del Señor de La Calera. 

Las festividades del Señor de La Calera coinciden con la Semana Santa en abril lo cual permite que la religiosidad sea el centro de las celebraciones. Durante toda la semana se desarrolla una variedad de eventos en honor al Señor de La Calera. Son organizados por varios priostes. La jornada termina el Domingo de Pascua con la unidad de la familia. Los habitantes se reúnen y preparan comida típica para compartir con los invitados.

Otro de los atractivos del barrio La Calera son sus platos típicos como los ya famosos: ají de cuy y conejo o el denominado ‘Pan de la Calera’. 

Verónica Castellanos, elabora junto a su madre cuy y conejo asado, recordó que este platillo tiene un sabor especialmente delicioso, pues son asados al carbón con un sazón secreto de la familia Castellanos, que desde hace más de 15 años se dedican a la elaboración de este plato típico que en los últimos años le ha dado una especial popularidad a la zona.

El sabor de los asados de La Calera es diferente gracias a que se los coloca en tablas de madera que evitan que el contacto con el carbón sea directo, de ahí que su asado es uniforme, “es crujiente, delicioso, creo que es de los mejores que he tenido la oportunidad de probar”, mencionó Joel Toscano, oriundo del barrio San Sebastián (oriente de Latacunga), quien acudió a La Calera a probar el platillo del que a su decir había escuchado mucho. “Mis cuñados siempre me decían que era sabroso, por eso estoy aquí”, aseguró

Castellanos explicó que después que sus padres iniciaran con la comercialización de este platillo, varias familias emularon el ejemplo y hoy se dedican también al mismo negocio, al momento existen aproximadamente 9 familias que en un perímetro no mayor a 300 metros cuadrados ofrecen a los comensales ají de cuy y conejo, los sábados y domingos. 

El denominado ‘Pan de la Calera’ es pan horneado a leña, sin manteca y con dulce de panela en la entraña del pan, otros tienen cebolla y queso, son comercializados en toda la ciudad.