Si bien es cierto a veces por mantener una imagen institucional o quizá estratégica se exige cumplir varios requisitos establecidos para así poder aspirar al reclutamiento de formación militar.
AL RESPECTO.- Hoy en día el conseguir un empleo con nombramiento definitivo es extremadamente difícil y más aún cuando estamos viviendo total austeridad, según lo expuesto por organismos competentes.
Se puede evidenciar a profesionales con títulos de tercer y cuarto nivel que cuando buscan empleo casi nunca se les considera, debido a una supuesta crisis económica laboral a nivel nacional, por lo cual tratan de aplicar a la primera oportunidad laboral que se les presente, sin importar la formación académica adquirida, estas decisiones las toman ya que los préstamos obtenidos para su estudio, la manutención de la familia, el arriendo, los servicios básicos, no esperan. Esta es una realidad latente que al parecer nada ni nadie la toma con la debida importancia que se merece.
Nuestros hijos, sobrinos, parientes, ilusionados buscan mejores días en universidades de prestigio, siempre y cuando hayan pasado las pruebas respectivas (SER BACHILLER) para las cuales deben invertir recursos económicos para capacitarse en ‘CENTROS DE ALTO RENDIMIENTO’ y así rendir dichas pruebas y lógicamente prepararse súper bien y no tener complicaciones para su admisión.
Con estos pequeños tips del desempleo creo que hay muy pocas alternativas que se ofrecen a los jóvenes que aspiran una carrera laboral estable; una de ellas y la que aparentemente ha ido en crecimiento es la oferta de formación o capacitación militar en todas sus facetas; Fuerza Aérea, Marina, Policía, Ejército. Sin embargo, en esta pretensión hay un pequeño y gran obstáculo al parecer para los jóvenes, ya que deben cumplir aparte de las pruebas pertinentes que estamos totalmente de acuerdo que se las realice, una altura o estatura estrictamente comprobada, la cual frustra el sueño del ingreso a una carrera militar, ya que la altura del ecuatoriano -en especial el serrano- es un poco menos de lo requerido, por ello el sentir familiar y ciudadano propone un reajuste a esta imposición; este petitorio lógicamente es empírico y sentimental el cual se expresa por la desesperación o la esperanza de que sus jóvenes tengan la oportunidad de ser considerados para el acceso a una carrera militar.
Se ha podido apreciar que ecuatorianos con un poco menos de estatura de la requerida para el ingreso a la vida militar se ha destacado en todo ámbito profesional, por lo cual la sugerencia debería ser considerada, lógicamente no reducir extremamente lo requerido, pero sí un par de centímetros y así dar esa oportunidad que tanto anhela el joven ecuatoriano.
“El tamaño no importa” podemos ver y escuchar en eventos deportivos en los cuales se destacan deportistas de no tan alta estatura, a nivel mundial a diario aparece Messi con su mágico juego futbolístico opacando a jugadores de gran estatura, en su debido momento Diego Maradona demostró al mundo que el pequeño puede vencer a los gigantes, a nivel local se puede ser testigo de los triunfos merecidos de nuestros atletas de baja estatura, uno de ellos y creo que todos los ecuatorianos lo recuerdan al gran Rolando Vera en la San Silvestre quemando asfalto y alcanzado victorias deportivas de alto nivel. Con esto no estamos contradiciendo los requerimientos justificados técnicamente por las Fuerzas Armadas, sino más bien se realice o se considere un reajuste en el requerimiento de la estatura de los jóvenes aspirantes a la carrera militar.
La voluntad y la predisposición de los organismos y autoridades pertinentes se deberían ejecutar en estos clamores ciudadanos, ya que la realidad laboral estable en nuestro país está en peligro.(O)