Mucho me llama la atención que aquí en Ecuador una persona que se mantiene con todos sus potenciales y con buena salud a pesar de su edad, no pueda conseguir trabajo.
En otros países las personas de más de cincuenta años son valoradas por su experiencia, su don de gentes, su amabilidad, su conocimiento. Se les hace un test y se les coloca en una plaza de trabajo cerca de su casa, es muy interesante ver como aprecian a este segmento de la sociedad.
En el medio se han dado casos en hospitales donde -por ejemplo- médicos de trayectoria son desplazados por médicos recién graduados, o que están haciendo sus prácticas. Lo mismo pasa con profesores de categoría A, excelentes, que los despiden en lugar de ponerlos en otra función para no dejarlos sin su fuente de trabajo de muchos años.
Un importante número de personas mayores de cincuenta no tiene trabajo, y les falta mucho para jubilarse. El desafío de los políticos es muy grande para incluir en puestos estratégicos a este grupo humano que a más de su título tiene la experiencia; no olvidemos que, el diablo sabe más por viejo que por mismo diablo, como dice el dicho.
Se necesita que las personas mayores gocen de salud para poder desempeñarse en cualquier área, para esto los Ministerios de Salud y Trabajo deben diseñar en conjunto proyectos a corto, mediano y largo plazo para que estas personas se sientan capaces, y luchen por sus ideales.
Se tiene que hacer conciencia en los jóvenes que deben escuchar a los adultos; muchas veces sus años de experiencia les darán una cátedra en cómo salir adelante en un trabajo, cómo superar barreras, cómo ellos pudieron llegar a conseguir un puesto de mayor nivel.
Es muy importante tener un título universitario y más aún tener un masterado. Pero debemos ponernos a pensar que hay mucha gente mayor que tiene muchísimas ganas de trabajar y están muy capacitados, además gente con valores y con mucha necesidad.
Sería de gran ayuda para la sociedad llegar a un equilibrio, que en las empresas haya el apoyo y guía de la gente adulta, y del conocimiento fresco de los jóvenes emprendedores con ganas de prosperar; pero siempre poniendo al adulto en el lugar que se merece.
Es de suma importancia para todo tipo de trabajador que el salario sea justo, tenga seguridad laboral, social y desarrollo profesional, que son los pilares para poder salir adelante.
Según el BID, Banco Interamericano de Desarrollo, los países que lideran en la actualidad el bienestar laboral son Panamá, Chile y Uruguay. El estudio se define no solo por las condiciones actuales, sino por “la capacidad de generar una trayectoria profesional ascendente y de por vida” y aportar al desarrollo económico.
El trabajo es un derecho de todos y en especial de las personas que han dedicado más años a su ardua labor, en el cual el colaborador se sienta a gusto con lo que hace, y por qué no decirlo también, que los empresarios le demuestren su apoyo y estén complacidos con su desempeño.(O)