La Asamblea Nacional parece haber sido escogida como el escenario para lanzar la campaña presidencial 2021, con motivo de las reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP). La polémica desatada, particularmente en relación a tres temas controvertidos, ha desnudado las verdaderas intenciones y la calidad moral de sus integrantes. Penosamente, la imagen de nuestro país será afectada nuevamente por la crítica internacional.
El primer tema se refiere a establecer que el aborto, para detener el embarazo provocado por actos de violación, no sea punible penalmente, eliminando esta tipificación del COIP. La complejidad del tema, no admitió posiciones intermedias y polarizó la discusión en “penalizar o despenalizar”. Se han esgrimido muchas posiciones a favor y en contra, desde consideraciones morales, religiosas, sociales, educativas, hasta la presentación de casos extremos que han causado estupor a la sociedad ecuatoriana. Ante este dilema, penosamente se ha resuelto por el lado político, un tema que lleva mucha cola, NEGANDO toda alternativa a la sanción penal a la mujer que sea responsable del “delito”, aún en casos extremos. Abortar es un delito y no hay discusión.
En segundo lugar, se aprueba el uso del “cannabis” o mariguana, para usos medicinales, con una holgada mayoría de 85 votos contra 20 en contra. Parece ser que en esta materia la posición, políticamente más cómoda, es ablandar las restricciones y sumarse a una corriente que, de a poco, se acerca a la legalización total, seguramente en un futro no muy cercano. Posiblemente, la incidencia de enfermedades y dolencias que pueden ser atendidas con estas pócimas, se eleve vertiginosamente en el futuro cercano. Inclusive podrían aparecer nuevas “especialidades” curativas a base de este milagroso producto.
Finalmente, la más vergonzosa votación se dio para NEGAR LA INCAUTACIÓN DE BIENES a los acusados de actos de corrupción. Apoyaron la propuesta apenas 40 honorables, mientras que 30 indecisos se abstuvieron y CINCUENTA Y NUEVE ASAMBLEISTAS se opusieron rotundamente a cambiar este privilegio, que les permite disponer del suficiente tiempo para poner los bienes mal habidos a buen resguardo, mientras se sigue el debido proceso, que en el mejor de los casos les impondrá una pena de prisión, que bien podrá ser reducida, quedando en libertad para gozar a plenitud del botín “por secula seculorum”. A duras penas, se aceptó el mero comiso de bienes, de quien haya sido llamado a juicio por corrupción, que se encuentre prófugo de la justicia y que no acuda en dos ocasiones injustificadamente a la audiencia de juzgamiento.
Este escenario permite advertir que las decisiones de los actores políticos a través de sus representantes en la legislatura, son fríamente calculadas para “sumar” votitos, alejándose de las posiciones controvertidas que les puede hacer daño. Los discursos son llenos de declaraciones de amor por los más altos intereses nacionales, poniendo el dedo en las múltiples llagas que laceran la existencia de una gran mayoría de habitantes de esta tierra ecuatorial. Simultáneamente, se observan movimientos “inusuales” en los más altos representantes de las facciones políticas, que se acercan por “debajo de la mesa” para entablar acuerdos, no siempre publicables, que apuntan hacia fortalecer sus posibilidades de alcanzar el mando de nuestro pequeño país, donde la carencia de liderazgo se ha convertido en una pandemia, ante la apatía del pueblo que sigue dispuesto a apostarle al mejor postor, en base a las ofertas demagógicas que se han empezado a construir.
El “año electoral” ha empezado y estará lleno de decisiones orientadas a favorecer a unos y perjudicar a otros, en esta carrera desenfrenada para sacrificarse por la Patria. Deberíamos abrir los ojos para entender las tramas que nos esperan. ¡DESDE AHORA!(O)