Cafelibro un espacio que a más de leer permite compartir entre amigos.

Para muchos servirse un café caliente y al mismo tiempo leer es uno de los mejores placeres que tiene la vida. Actualmente en el pasaje Luis Fernando Vivero se brinda esa posibilidad, con la inauguración de un Cafelibro; un proyecto del taller de lectura de “Huacos” y la Bibliomashca cuyo objetivo es que la población cotopaxense se adentre a la lectura.

Este local pretende convertirse en un centro cultural donde, además de leer se pueda desarrollar cursos de títeres y pintura al mismo tiempo jugar ajedrez o conversar con alguien. Lalo Freire, propietario, indicó que se trata de recuperar lo que era una biblioteca física, la cual era una zona de encuentro.

Es un espacio que hacía falta en la cuidad, expresó Catherin Plaza, integrante de “Huacos”, no solamente se da espacio a la reflexión, sino también al diálogo, añadió. De igual forma, el propósito es “poetizar” lo cotidiano y darle a la ciudad algo hermoso para hacer y que sepan que todos los días en el pasaje va a haber algo distinto que hacer en la urbe.

Cerca de 8 mil libros ponen a disposición de la gente, una cifra que va creciendo con las donaciones. “Carmenluz Sandoval ha sido la principal gestora para que nos donen libros y ella decía: Lalo dio a los libros cobijo”, expresó Freire. Por ello que el Cafelibro se abrirá desde las 09:00 a 20:00 y quienes quieran afiliarse a la Bibliomashca lo pueden hacer con cinco dólares al año, la dinámica es que al registrarse con una ficha personal pueden llevarse los libros a sus casas para leerlos por un mes, al presente existe cerca de 300 afiliados.  

Así también, Freire consideró que parte de la memoria son los discos de vinil y en este local habrá algunos de ellos, ya sea para vender o comprar. Lalo Freire actualmente tiene 64 años creció con los libros entre sus anécdotas está a textos viejos de la casa les parchaba, grapaba o se daba el trabajo de coser, siempre estuvo latente el tema de cuidar.

Freire inició con la comercialización de libros y difusión de la Bibliomashca en la carpa, la misma que no va a desaparecer, pues medita que ha sido el motor de la actividad cultural y sobre todo tienen una convicción de que llamó mucho el interés.  

A la par, al final de cada mes en el pasaje Luis Fernando Vivero, se ejecutará el “Latapie” y este 29 de noviembre habrá danza, música y en el décimo sexto foro se analizará el tema de la muerte en la literatura, Finados o Halloween y también talleres de pintura. Mauricio Abata, es uno de los pintores jóvenes y según dijo que se pretende dibujar algunos escritores para que quienes se acerquen a la biblioteca puedan compartir experiencias.

En su caso le emociona que haya este tipo de espacios y se pueda brindar libros a quienes no tienen la posibilidad de tenerlos en la casa o incluso comprarlos “los libros pueden salvar vidas o ayudarnos a enfrentar problemas”. (I)