La fiesta atrajo a cerca de 200 mil turistas en el 2019.

El monto obedece a 11 diferentes rubros, los principales: Cambio de mando 23 mil dólares; alimentación a comparsas municipales e invitados especiales 11 mil dólares y más de 20 mil dólares en sombreros, chales y recuerdos.

A más de un mes de realizada la comparsa de la Santísima Tragedia o Mama Negra, recién se conocen los montos oficiales de inversión, cuya suma alcanza los 89 840, que se elevó al doble en comparación con los gastos de los años 2010 a 2013 que se mantuvieron en menos de 50 mil dólares.

Roberto Peñaherrera, director administrativo del GAD Municipal Latacunga, dio  a conocer que se destinó 90 mil dólares para la realización de la fiesta, de ellos se invirtió 89 840 mil dólares desglosados en 11 diferentes gastos: Chales y agrados 2800 dólares; prioste mayor, 7952 dólares; chales de mujer 5980.80 dólares; alimentación degustación para todos los que participaron en la comparsa de la Municipalidad e invitados del Alcalde 11 278.40 dólares; recuerdos de la Mama Negra 7896 dólares; estatuillas de diferentes tamaños que se obsequiaron en las jochas 7470.40 dólares; ponchos de hombre 7896, portarretratos de la Mama Negra 3091.20 dólares, pergaminos veladoras, recuerdos, cintas 5768 dólares y  sombreros de hombre 6316.80.

De acuerdo a Peñaherrera la popularidad de la fiesta aumentó con los años, debido a ello fue necesario jochar a más instituciones (no informó cuántas). Aseguró que cada gasto se verificó con actas de entrega-recepción, “no hemos derrochado el dinero, hemos sido muy cautelosos con cada gasto”, afirmó.

Por su parte Andrés Burbano, analista, comentó que no hay que escatimar esfuerzos en cuidar y mantener los rasgos propios de la fiesta, “pero, en estas circunstancias, el gasto por parte de la Municipalidad se ve desbordada en factores no trascendentales para el cuidado de la tradición, sino más bien el gasto se ve enfocado en la fiesta previa a la manifestación del folclore”, comentó.

Para el analista es hora de hacer una reflexión profunda sobre todo el sentido de la fiesta de noviembre, los actores y, sobre todo, los recursos que se destinan.

A Pilar Guañotuña, artesana, le llamó mucho la atención que se hayan invertido más de 10 mil dólares en ponchos y chalinas, cuenta que en su pequeño local de corte y confección se manejan costos más módicos, “me gustaría conocer dónde se realizó la adquisición de estos accesorios y a qué precios”, destacó. (I)