Invierno en la zona costera (foto de archivo)

La parte costera de la provincia (La Maná y Pangua) ya son afectados por el invierno; organismos de emergencia coordinan respuestas inmediatas.  

De los 8 deslizamientos suscitados desde enero hasta abril del 2019, seis se localizaron en La Maná (La Matriz Pucayacu) y dos en Pangua (Moraspungo – El Corazón).

De acuerdo a Byron Yachimba, analista de preparación y respuesta de la coordinación zonal 3 de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), al suscitarse una emergencia,  la unidad de monitoreo de la Coordinación zonal se comunica con las instituciones que les compete el evento para que atienda.

En el Plan de Contingencia que maneja la SGR se tiene delimitadas las competencias de cada organismo gubernamental. Los GAD Municipales y parroquiales también deben tener elaborados sus planes de contingencia en base a los estudios de las zonas donde están asentados.

Yachimba aseguró que las personas que habitan en el sector Costa de Cotopaxi en zonas de riesgo, aún no están totalmente capacitadas para enfrentar las emergencias, “no existe un conocimiento total para enfrentar un evento adverso”, comentó.

En base a ello trabajan con capacitaciones y talleres para llegar con información útil que le permita a la población enfrentar un desastre. Parte de este conocimiento es identificar los riesgos de cada zona, delimitar los espacios seguros, implementar un kit de emergencia (alimentos no perecibles, agua, botiquín básico) y tener un plan de contingencia familiar.

Esperan consolidar las carreras de educación para analizar la apertura de materias técnicas que respondan a la necesidad de la sociedad actual.

“Sería maravilloso que Pujilí sea nuevamente la cuna de maestros que siempre fue, aquello nos distinguió y nos dio prestigio nacional, como pujilenses apoyaremos esta excelente iniciativa de la alma máter de Cotopaxi”, comentó Marcelina Toro, habitante del cantón.

Toro considera que con la llegada de los estudiantes de todo el país se crearía un espacio para la reactivación económica en materia de arriendos, venta de comida, ropa, útiles, y productos y servicios que demandarán los nuevos huéspedes del ‘emporio musical’.

En San Felipe desde hace más de 20 años funciona la matriz de la UTC; se abrieron varios locales de comida, servicios, sin embargo, a los vecinos les molesta la presencia de bares, karaokes, y centros de diversión nocturna que “afectaron la tranquilidad del lugar”.

Ante ello Jácome llamó al concejo municipal y a las principales autoridades cantonales, normar la creación de centros de diversión en zonas que no afecten la tranquilidad de los ciudadanos. (I)