Las madres adolescentes son una realidad provincial. Foto:Internet

De acuerdo a los expertos la alta cifra de embarazos revela la necesidad de comunicación dentro de los núcleos familiares; ver la sexualidad como un tema “tabú” empeora la realidad de los jóvenes que carentes de información engrosan la estadística de embarazos.

“Ruta de embarazo adolescente de maternidad y paternidad” se denomina el programa mediante el cual el Ministerio de Educación da seguimiento a las menores en gestación, la idea es evitar que abandonen sus estudios y realizar un proceso de acompañamiento psicológico y médico.
Este programa permite conocer con exactitud cuántas estudiantes están embarazadas en las unidades educativas de las ciudades del país; en Latacunga la cifra alcanzó los 100 embarazos.
De acuerdo a Ronald Suárez, director Técnico Zonal de Educación Especializada e Inclusiva, la mayoría provienen de hogares que no están en extrema pobreza, pero sí con recursos económicos limitados.
Uno de los patrones comunes en la realidad de estas adolescentes es la ausencia de comunicación dentro de los núcleos familiares; muchos de estos hogares atravesaron por un divorcio, o sus padres empezaron una relación con otra pareja a la que deben “tolerar” dentro de sus espacios, padres migrantes o con horarios exigentes en el trabajo.
Como el caso de “Gabriela” una joven madre que conoció la noticia de su embarazo cuando tenía 14 años. Actualmente tiene 19 años, y recuerda que – en aquel entonces – no sufrió por la novedad, estaba muy enamorada de su novio, saber que iban a ser padres los llenó de dicha.
“Yo sé que puede sonar incomprensible, pero éramos prácticamente unos niños, no sabíamos nada de la realidad”, relata la joven que nunca conoció a su padre y tenía poco contacto diario con su madre; trabajaba en otra ciudad.
Debido a esta realidad “Gabriela” ignoraba lo que significaba tener un hijo, su alegría duró hasta que nació su bebé; el dolor del parto fue sólo la antesala de lo que venía: malas noches, falta de dinero para atender las necesidades del bebé, falta de tiempo, depresión posparto, etc.
“A los cuatro meses que nació mi hija, mi novio se empezó aislar, era mucha presión para él, se alejó de tal manera que en la actualidad no sabemos nada”, manifestó la madre que ahora trabaja en una florícola en horarios extendidos.
A “Gabriela” le apena profundamente que un día vea en su hija su propio reflejo; la de una joven que creció prácticamente sola e ignorando la realidad ante la falta de información con un adulto cercano y amado; su madre.
Jorge Rosero, responsable de Salud Mental del Distrito Latacunga, coincide que la falta de diálogo padres e hijos, propicia vacíos que se llena con amigos o parejas llevando a iniciar una vida sexual a temprana edad.
En el caso de los “hogares compuestos” es decir, padres divorciados, cada quien con hijos de relaciones anteriores, los más afectados son los adolescentes quienes sienten carencia de atención, afectiva e identidad. En este contexto aparece una “diferenciación negativa” que hace que el menor se aislé todavía más de su familia.
El profesional de la psicología manifestó que no son pocos las y los adolescentes que acuden en busca de información sobre métodos anticonceptivos debido al “pudor o vergüenza” que sienten debido al recelo con el que aún se trata a la sexualidad en el contexto nacional.
Sin embargo, les recordó a los jóvenes que los profesionales de la salud están sensibilizados en estas temáticas, “no tienen que sentirse solos, aquí no los vamos a juzgar ni criticar, los vamos a informar, acudan a las redes operativas de servicio de salud, estamos para ayudarles”, finalizó Rosero.
Preocupante
Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2017-2021, detectó que Nicaragua, República Dominicana y Ecuador son los tres países con más altos índices de embarazo en la región.
De acuerdo a Flor María Toapanta, líder del colectivo quiteño “Lilas” e integrante del colectivo feminista nacional “Vivas nos queremos”, generalmente las niñas menores de 14 años que resultan embarazadas no es por consentimiento, “es una alerta, generalmente se trata de abusos sexuales”, comentó.
El colectivo rechazo mediante un comunicado los embarazos de niñas, “la maternidad obligatoria de niñas y adolescentes a causa de violencia sexual vulnera la subjetividad e identidad de la mujer que se ve subordinada al rol de madre”.(I)