La pandemia llegó inadvertida para instalarse cómodamente en nuestras y con cada día desde su aparición asestando un duro golpe a la sociedad y a la economía; el sector industrial fue una más de sus víctimas y el sector energético específicamente el petrolero sufrió uno de los embates más duros en la historia por el paro del sector trasporte, turismo e industrial lo que produjo una reducción sin precedentes en el consumo, sin embargo un sector que a pesar de su relativa juventud en los mercados pudo resistir fueron las renovables.

A inicios del 2020 se pensaba que el rápido avance del covid por el mundo  daría un duro golpe a las energías renovables deteniendo así un avance sin precedentes que venía manteniendo y  en efecto, la pandemia en un inicio dejo en stad by  la puesta en marcha de algunos proyectos fotovoltaicos por la interrupción  en la cadena de suministro pero gracias al impulso  y aceptación que tienen estas tecnologías no se han doblegado a la pandemia.

Según un informa para el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente las energías renovables alcanzaron su punto de máxima rentabilidad en los actuales momentos, tiempo en que la industria de los combustibles fósiles son golpeados duramente por el covid. El informe de NNUU también indica que el 78% de la capacidad eléctrica instalada globalmente en 2019 proviene de energías eólica, solar, de biomasa, geotérmica y de pequeñas hidroeléctricas. Para ese mismo año la inversión en renovables (no incluyendo grandes centrales hidroeléctricas) fue tres veces mayor que en las nuevas plantas de combustibles fósiles, por esta razón los analistas creen que es el momento perfecto para que los países aprovechen los bajos costos de generación y sean las renovables una de las variables a considerar en las estrategias de recuperación post covid.

La ministra de Medio Ambiente de Alemania es una de las personas que vaticina que las renovables serán un actor económico importante en la recuperación post pandemia, estas declaraciones vienen de un país donde las renovables participan con 80% en la nueva capacidad instalada y desde hace una década promueven políticas que han incentivado las renovables y el autoconsumo.

Las NNUU en su informe deja otros datos importantes que al analizarlos se concluye  que desde 2019 las energías renovables dejan terreno fértil  para que el incremento de las mismas se realice con mayor facilidad puesto que la producción de estas tecnologías  están dentro de un esquema de economía de escala que permiten abaratar los costos y de esta forma se puede ofrecer un producto asequible a los consumidores. Por otro lado la lucha climática global da un segundo aire a las renovables puesto que  el reto que enfrenta el mundo para limitar el aumento de la temperatura en 2 grados hasta finales de siglo  es aún muy grande, y para conseguir este propósito al menos se deberá instalar en la próxima década 3000 GW  de capacidad eléctrica con fuentes renovables (no hidroeléctricas), este reto implica un gran nicho de mercado.

A la fecha las energías limpias emplean de forma directa a 11 millones de personas y la Agencia Internacional de la Energía Renovable pronostica que para 2050 este número incrementará a 42 millones, este potencial de empleabilidad debe ser aprovechado a gran escala mediante la inversión y la creación de leyes que impulsen este sector; no podemos ser indiferentes ante los grandes avances, es un hecho que todo país debe alinear sus objetivos estratégicos a esta nueva visión que es menos contaminante y al momento sería un soporte perfecto para las ya tradicionales energías fósiles.

Según la IAE la recuperación del sector energético en 2021 dependerá del tamaño de las empresas y su capacidad de liquidez y el acceso a reestructuración de la deuda, citando a lo expresado por la IAE ”Garantizar el acceso adecuado a la deuda con tasas de interés adecuadas y otros mecanismos de financiación será clave para garantizar que los stakeholders puedan mantener sus operaciones ahora y a largo plazo”. (I)