Existen alrededor de 60 equipos ubicados estratégicamente en diferentes partes del coloso, en la actualidad el comportamiento es normal. 

Patricia Mothes, vulcanóloga del Instituto Geofísico del Ecuador, dio a conocer que visitaron la estación de monitoreo de lahares cerca del museo Mariscal Sucre en el Parque Nacional Cotopaxi, para ello acudió con técnicos de la Usaid, quienes donaron los equipos en el 2015 y quisieron verificar el funcionamiento para conocer cómo funciona en el caso de una futura erupción del coloso. 

Indicó que, el equipo de monitoreo de lahares es importante para dar una alerta temprana, después de la revisión constataron que el equipo funciona con total normalidad, el sensor que puede detectar la vibración generada por un lahar grande está funcionando al 100%, desde la cámara llega en tiempo real al Instituto Geofísico. 

Explicó que en la quebrada de Agualongo existe una cámara que comparten con el Ecu-911 y ayuda en la identificación de descenso de lahares, han reconocido que existe un obstáculo que no deja ver bien la cámara esto se debería a que los pinos están creciendo y tratarán de podar los árboles. 

En la actualidad el volcán está monitoreado por más de 60 equipos que están funcionando, el coloso a diario registra de 12 a 15 sismos propios que no son sentidos, tiene emisión de gases a veces de hasta 1200 toneladas por día, no presenta anomalías en la deformación del volcán. 

Mothes, dijo que es necesario realizar simulacros de vez en cuando para que la población esté preparada; los ciudadanos que vivieron la reactivación del volcán Cotopaxi en 2015 conocen hacia donde deben evacuar en el caso de una emergencia, cuales son los sitios de seguridad, entre otros, pero, sin embargo, es necesario retomar la preparación en la población.