El crecimiento de la economía capitalista fue y sigue siendo lineal, impulsando un desarrollo paralelo de la industria petrolera donde la filosofía de tomar hacer y desechar fue el cimiento de toda una generación industrial. Reciclar, reducir y reusar de a poco se convierte en una tendencia que la nueva generación ve como practica aceptable incluso podríamos decir que existe cierto grado de presión social para implementar este nuevo modelo de economía. Este concepto parece ajeno a la industria del petróleo en países en vías de desarrollo, pero en los países desarrollados la puesta en marcha de este modelo es exitoso.

La industria del petróleo genera algunos desechos que desde la óptica de la economía circular sería oro puro, posiblemente el más evidente de ellos sea el gas asociado, llamado también gas de antorcha o flare gas, por mencionar uno, sin embargo la aplicación de la economía circular puede ser adaptada al upstream y downstream de toda la cadena productiva de los hidrocarburos dando un valor añadido a la industria, el éxito de la ejecución se basa en definir estrategias que se adapten a la realidad operativa de cada empresa.

En este artículo se menciona el gas asociado por cuanto para la mayoría de lectores que no esta familiarizado con las operaciones en campo podría ser el “desecho” más evidente, el cual se ha venido quemando en todo el mundo desde que se intensificó la industria petrolera, tanto así, que se volvió una práctica usual y aceptable. El Banco Mundial en el año 2019 determinó que se quemaron 150 mil millones de metros cúbicos siendo un 3 % más que el año 2018 .

Las opciones que la ingeniería tiene hoy en día a la mano para aprovechar todos estos recursos viene de manera paralela con el desarrollo tecnológico y ciertamente la aplicación de estos nuevos modelos incluso viene motivados por una presión social en la que las nuevas generaciones y los países cada vez adquieren una mayor conciencia en torno a los temas ambientales que tiene como base a acuerdos como el de París, sin ir demasiado lejos el Ecuador y su empresa pública Petroamazonas en el año 2015 suscribió junto a otros países a una gran acuerdo que tiene por objetivo reducir las emisiones de gas. En Ecuador existen casos exitosos del uso del gas, uno de los más recientes está en el campo Sacha, donde parte de la demanda eléctrica del campo petrolero es generada con el gas que produce in situ, pero no es el único, Bermejo es uno de los mejores ejemplos, es un bloque que genera el 100% de la electricidad con el gas de sus pozos. En la industria también se suele utilizar el gas como un método de recuperación de petróleo, en el que se inyecta este recurso para empujar el crudo hacia los pozos productores y existen incluso diseños aún más optimizados donde se aprovecha el calor residual del gas quemado para los procesos de deshidratación o para mejorar la movilidad de los crudos pesados.

 De manera general los ejes sobre los cuales se debería trabajar para incorporar la economía circular están en torno a mejorar las estrategias de extracción de los recursos e implementar la innovación y desarrollo técnico.

La puesta en marcha de modelos de economía circular en la industria del petróleo debe ser planeados y ejecutados en el futuro inmediato para que puedan ser económicamente viables y amortizables en los años venideros, por cuanto se vaticina que la industria petrolera al término de 30 años podría enfrentar su ocaso y echaría por tierra cualquier proyecto de inversión que supere este límite de tiempo. (I)