En estos momentos tensionantes de la vida política del Ecuador  me pregunto.

Será que nos falta implementar y madurar la escuela política en el Ecuador?  Me refiero, no a una simple carrera política, sino a una con principios bien fundamentados y éticos para la formación de chicos líderes en esta materia para hoy y para el futuro.

Creo que en el presente más que nunca los niños desde pequeños deben tomar la materia de Cívica y se les inculque el amor a patria, el significado de cada color de la bandera y los símbolos que representa.  Que la patria sí es de todos, enfocando  que a nuestro país hay que cuidarlo siempre, y que ninguna ideología política se imponga sobre ésta.

Acordarnos de que cuando pequeños recitábamos el himno con fervor, la materia de Cívica y Ética era importante antes que cualquier otra.

Debemos apuntar a que los líderes del futuro no sean figuras de farándula, deportes, circo y famosos en redes sociales, sino más bien gente que ha estudiado una carrera acorde a poder estar a la altura de una Magistratura, de la Asamblea, de los municipios y de todas y cada unas de las entidades que nos representan a cada uno de los habitantes de este país.

Deben estos estar a la altura de un examen muy  aparte de lo intelectual, debe ser psicológico y analítico para cada función del estado, para que cuando nos toque decidir sepamos que la persona está apta para el cargo que podrá desempeñar en caso de ser escogida.

Debemos decir basta a cualquier persona que sin tener ningún conocimiento sobre Cívica, Ética, política nacional, internacional y realidad mundial llegue a ejercer un cargo de alto rango, porque a fin de cuentas será quien nos represente ante la nación y el mundo, además que debe rendir cuentas con toda la honestidad que los ecuatorianos merecemos.

Les dejo mi inquietud para meditar y no dejarnos llevar por cualquier candidato que nos ponga en vergüenza y no esté a merced del pueblo.(O)