La mal concebida e ilegal cárcel de Cotopaxi, la cual ni siquiera cuenta con el permiso de uso de suelo, como bien se sabe, está consumiendo una gran parte del agua potable de nuestra ciudad, a pesar que se dijo que la misma era completamente auto sustentable, porque contaría con una planta propia de tratamiento de aguas.  

Sin embargo, la expectativa es una y la realidad otra, hoy muchos barrios de nuestra ciudad se encuentran con escasez de líquido vital, justamente por la desafortunada metida de mano que las autoridades han realizado para dotar del líquido vital a este reclusorio, que se impuso a Latacunga de manera abusiva.   

Las autoridades hasta la fecha no han podido inaugurar el CDP que está dirigido a choferes y actores de delitos menores de Cotopaxi, que tienen que pagar su pena junto a las peores mafias del país.  

Hacer un nuevo pabellón requiere de más atención como cubrir necesidades como agua potable y de más servicios que en la actualidad son escasos en esta penitenciaria, pero de cualquier manera se debería exigir que parte de lo que se le está dando a este lugar, sea una prioridad y una condición, para que funcione el CDP de manera efectiva y sin ninguna carencia, tomando en cuenta que es el único beneficio que tendrá Cotopaxi para resarcir en algo el precio de una imposición injusta. (O)