En época navideña algunas personas enfrentan cuadros de depresión. (ilustración internet).

De acuerdo con la OMS el Ecuador es el undécimo país con más casos de depresión (4,6% en relación a su población); este porcentaje se eleva en Navidad y fin de año.

Andrea P., tiene 19 años, cuando tenía 18 años, intentó suicidarse en diciembre, un par de días antes de Navidad, los motivos estuvieron asociados a la depresión que adquirió desde hace 5 años que su madre los abandonó a ella y sus dos hermanos.

La joven estudiante de una carrera de ingeniería, contó que Navidad y fin de año, son las épocas más complicadas, especialmente porque no encuentra las palabras exactas para explicarles a sus hermanos de 9 y 7 años, la ausencia de su madre.

“Ella hizo su vida lejos de nosotros, ahora vive en otro país y en cinco años solo nos visitó una vez”, contó Andrea, quien al ver que su padre tampoco les dedica tiempo, se hundió en un cuadro depresivo, “a ratos pensaba que de algún modo nosotros (los hijos) teníamos la culpa de que mi mamá se fuera”, dijo.

Por eso intentó suicidarse, tomó varias cantidades de medicamentos que su padre consume para controlar la diabetes, tras unos minutos se desmayó y despertó unas horas después en una clínica. Le practicaron un lavado de estómago y se recuperó.

“Cuando vi las caritas de mis hermanitos entendí que debo seguir luchando”. Desde entonces recibe ayuda psicológica; se encuentra más estable emocionalmente, sin embargo, aún se siente especialmente sensible cuando llega la época de Navidad y fin de año.

De acuerdo al psicólogo, Josué Herrera, en diciembre, los medios de comunicación y la sociedad en general crea un estereotipo de época de unidad entre amigos y especialmente a la familia. Siendo más susceptibles aquellos, como el caso de Andrea, que tienen hogares desarticulados.

El experto aconsejó que estas épocas deben ser manejadas con menos “romanticismo”, para no crear ideales inalcanzables en torno a la unidad familiar y tampoco a la materialidad; dar y recibir regalos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Ecuador es el undécimo país con más casos de depresión (4,6% en relación a su población) y el décimo por casos de desórdenes de ansiedad en América Latina. Además, la institución estima que, durante la época decembrina, los casos de depresión pueden aumentar en un 40%.

El último informe de la OMS reveló además que durante la última década y alrededor del mundo, el porcentaje de personas que sufren depresión aumentó 18 puntos, lo que significa que más de 320 millones de personas sufren depresión.

Cómo prevenirla

Según Herrera, la tristeza navideña puede convertirse en un trastorno emocional o empeorar un trastorno depresivo ya existente, en la inmensa mayoría de los casos se trata de un bajón emocional importante, pero temporal, que puede sufrir cualquier persona.

Para prevenirla es necesario analizar sus pensamientos y modifícalos por otros más positivos y/o realistas. No todo el mundo tiene que estar feliz en Navidad, los problemas no van a desaparecer por sí solos, pero lo cierto es que, a pesar de todo ello, podemos estar con las personas queridas y disfrutar de buenos momentos.

Si está lejos de sus seres queridos, buscar compañía y mantenerse más activo que de costumbre. “A veces un simple paseo al aire libre puede ayudarnos mucho a mejorar nuestro estado de ánimo”, aseguró el psicólogo.

Cuando un ser querido no está, es normal echarle de menos y sentirnos tristes por su ausencia o por los recuerdos felices juntos que nos viene a la cabeza en estas fechas. “Deje que la tristeza fluya, pero no se recree en ella. Lo mejor es buscar nuevas actividades”, finalizó. (I)