Niños representan a los personajes del nacimiento del Niño Jesús previo a Nochebuena, que es el 24 de diciembre.

Estudiantes de diferentes centros educativos salieron a vacaciones de Navidad y Fin de Año, la Escuela Isidro Ayora, como todos los años realizó el Pase del Niño, los alumnos personificaron a los personajes del Nacimiento del Niño Jesús.

María, José y Jesús fueron representados por los alumnos que caminaron hacia La Catedral para la eucaristía, la Escuela al tener dos jornadas realizó la actividad tanto en la mañana como en la tarde. A este peregrinar se sumaron más personajes entre ellos los ángeles, pastores, reyes magos, incluso Papá Noel, además de las cholitas, entre otros.

Al mismo tiempo, amenizaron el momento como los tradicionales villancicos entre ellas: “Ya viene el niñito”, “Campana sobre campana”, “Los peces en el río”, “Mi burrito sabanero” etc., los niños en sus manos llevaban pétalos de rosas que arrojaban a la imagen del niño Jesús que era llevado en los brazos una de las estudiantes.

El significado del Pesebre

El hermoso signo del pesebre, tan estimado por el pueblo cristiano, causa siempre asombro y admiración. La representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría, según los escritos de una Carta Apostólica publicada en “10 minutos con Jesús” que habla sobre el significado y el valor del Belén.

El origen del pesebre encuentra confirmación ante todo en algunos detalles evangélicos del nacimiento de Jesús en Belén. El evangelista Lucas dice sencillamente que María «dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada». Jesús fue colocado en un pesebre; palabra que procede del latín: praesepium.

Las Fuentes Franciscanas narran en detalle lo que sucedió en Greccio. Quince días antes de la Navidad, Francisco llamó a un hombre del lugar, de nombre Juan, y le pidió́ que lo ayudara a cumplir un deseo: «Deseo celebrar la memoria del Niño que nació́ en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió́ en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno». Tan pronto como lo escuchó, ese hombre bueno y fiel fue rápidamente y preparó en el lugar señalado lo que el santo le había indicado.

El 25 de diciembre, llegaron a Greccio muchos frailes de distintos lugares, como también hombres y mujeres de las granjas de la comarca, trayendo flores y antorchas para iluminar aquella noche santa. Cuando llegó Francisco, encontró́ el pesebre con el heno, el buey y el asno. Las personas que llegaron mostraron frente a la escena de la Navidad una alegría indescriptible, como nunca antes habían experimentado. Después el sacerdote, ante el Nacimiento, celebró solemnemente la Eucaristía, mostrando el vínculo entre la encarnación del Hijo de Dios y la Eucaristía. En aquella ocasión, en Greccio, no había figuras: el belén fue realizado y vivido por todos los presentes. (I)