Parece ser un día normal en el metro de Santiago, hasta que un singular personaje aparece: el mismísimo Spiderman. Lleva consigo un parlante, lo sitúa en medio del pasillo y la música empieza ante la expectativa e intriga de los pasajeros. Al son del reguetón, Spiderman baila con un ritmo y flexibilidad impresionantes; da volteretas, salta y se cuelga de las barandas del metro. El público entusiasmado lo aplaude, se ríe y lo graba con su celular. El video de aquel momento se haría viral en las redes sociales y reconocerían a aquel personaje como el “Estúpido y Sensual Spiderman”.

Meses más tarde, saldría nuevamente en los medios, está vez no por su baile sino por detener a un delincuente en la calle, tal cual como en las películas. El estúpido y sensual Spiderman con su excepcional carisma, energía y bailes cargados de ritmo, sensualidad y picardía, se ha convertido en toda una celebridad, no solamente aquí en Chile, sino en toda Latinoamérica. Sus videos han circulado también en Estados Unidos y España e incluso el popular cantante Daddy Yankee lo elogió y compartió su video cuando este personaje bailó una de sus canciones. Las redes sociales no han sido los únicos interesados, la televisión también lo invita con frecuencia a sus programas.

En una de aquellas ocasiones, coincido por casualidad con un reportaje del suyo, es la primera vez que lo escucho hablar y su acento delata que no es chileno, sino ECUATORIANO. Imaginarán mi sorpresa y orgullo al saber que aquel carismático personaje es un coterráneo que vive en Chile hace más de 18 años.

La historia de este bailarín profesional empieza cuando cansado de la monotonía de dar clases de baile se retira de su trabajo, hasta que una noticia lo pondría en urgencia de encontrar ingresos: iba a ser papá. Decide entonces bailar en las calles, pero no como cualquier otro artista callejero, busca añadir un toque de humor y originalidad en sus presentaciones, por lo que concluye que el personaje de Spiderman se ajusta a su personalidad y características físicas.  La jocosidad y sensualidad de sus bailes serían la razón principal por lo que el público, principalmente femenino, lo bautizaría como el estúpido y sensual Spiderman.

Más allá de sus divertidas presentaciones este artista se haría presente no solo con sus bailes sino también ayudando a los sectores más vulnerables. Se lo vería animando a los pacientes de cáncer, bailando junto a los abuelitos de los hogares de ancianos, divirtiendo a los niños de campamentos de refugiados, distribuyendo víveres a los damnificados del incendio de Valparaíso, quitando la basura de las orillas de ríos, limpiando los escombros causados por las protestas sociales… Incluso el próximo mes participará en televisión nacional en un nuevo reality llamado “Bailando por un sueño”, a favor de los pacientes oncológicos y hematológicos de la Corporación Amor y Esperanza. Se suma a sus tantas cualidades y logros su presencia en la rutina de comedia del reconocido Stefan Kramer en el Festival de Viña el domingo pasado. Algo que sin duda fue ovacionado por el público presente, también conocido como “el monstruo”.

Esta es la historia de un valioso ser humano que a pesar de los retos, dificultades y diferencias culturales ha logrado cumplir sus sueños. Es la clara demostración que, a pesar de la generalización y xenofobia, los migrantes aquí y en cualquier parte del mundo podemos generar un impacto positivo. El estúpido y sensual Spiderman es la más clara demostración de carisma, entusiasmo, buena dosis de humor y un gran corazón que sin duda se ha ganado el corazón de los chilenos.(O)