La situación económica del país no da más, la inversión externa que se esperaba llegue durante estos años, no ha venido en medida de las necesidades, pues es evidente que existen muchas trabas como una rígida ley laboral que ahuyenta a los inversores; a esto se suma un endeudamiento brutal, sobreprecios, coimas, subsidios, la falta de recuperación de los dineros robados y un sinfín de aspectos más que señalan a Ecuador como una de las naciones más corruptas de la región.
Con todos estos antecedentes nadie se atreve a invertir en el Ecuador, el tema es complicado y sólo se arreglará, cuando el gobierno cambie de cara; mientras tanto se pide un poco de sacrificio como subir el IVA al 15%, pero todos se ponen a pensar, que si en la actualidad que el IVA es del 12% no camina la economía, peor aún cuando los productos se hagan más caros.
Sin duda que la medida no parecería lógica frente a la tremenda contracción económica actual en la que ya nadie tiene capacidad de comprar nada. (O)