Juan Pablo Sansur

Expectativa vs realidad es un sketch protagonizado por parte de los talentosos comediantes ecuatorianos de Enchufe.tv, menciono esto en tanto en cuanto el país que nos dibuja y nos esboza Lasso no existe, el informe de la nación estuvo insuflado de mentiras y fantasías. En primera instancia donde están los 350.000 empleos tan mentados y creados solamente en el imaginario del gobierno, de acuerdo al IESS los empleos creados y registrados no son más de 85.000, más de la mitad de las personas están en el subempleo, en empleo informal o con empleo no remunerado, el aumento del empleo adecuado es casi imperceptible, 6 millones de los 8 millones que forman parte de la población económicamente activa están trabajando en la economía informal, el gobierno juega un poco a la gallinita ciega.
Como lo expresó Nathaly Pernett abogada laboralista en la medida de que, “decir yo trabajo no significa precisamente que yo tenga bonificaciones, que yo tenga seguridad social, yo me gano el pan es evidentemente un tema de subsistencia”, lo que ha creado el gobierno es un empleo precario.
En cuanto al campo económico al pie de la letra ha cumplido con las proclamas del FMI, una cosa es equilibrar las cuentas fiscales pero tampoco a raja tabla como lo ha hecho el gobierno ya que ha sacrificado los recursos económicos que deben destinarse a la política social: educación, salud, escasean los medicamentos, hay un desabastecimiento total tanto en la red pública como en los hospitales del IESS, con el aditamento y el agravante de la corrupción que se ha prolongado durante este gobierno como lo expresó frontalmente el Coordinador Nacional de la Comisión Nacional Anticorrupción German Rodas, “hemos entregado un listado de una serie de personas con sus respectivos registros únicos de contribuyentes mediante los cuales entregaban insumos en sistemas perversos, esto de la subasta inversa, de los convenios de pago para que persigan a estas personas, pero siguen vendiendo a través del ministerio de Salud a la estructura de salud pública, esta es mi respuesta, sí hay corrupción”.
Es fácil distorsionar y engatusar a la población con verdades a medias en la medida de que frente a la depresión económica que vivió el mundo en el 2021 cualquier cifra podría asomar como buena, pero hay que comparar como decrecieron las economías en el 2020 y como crecieron, el Ecuador decreció al 8% en el 2020 y creció al 4% en el 2021, Perú que fue super afectado en el 2020 decreció al 10% pero creció al 13% en el 2021, muchas economías se recuperaron y crecieron a un mayor ritmo de lo que decrecieron en el 2020, no es el caso del Ecuador estamos con 4 puntos porcentuales en contra del PIB si relacionamos al año 2019, lo que se ha dado en el país no es eficiencia del gobierno, comparar la circunstancia frente a un año de contracción económica es una distorsión porque es un efecto revote.
Por otro lado los ingresos extraordinarios no presupuestados como producto del excedente petrolero en el país bordean aproximadamente los 1.800 millones de dólares, sin embargo las condiciones sociales son paupérrimas, desalentadoras y precarias sobre todo en la desnutrición crónica infantil, 3 de cada 10 niños (el 27% de menores de 2 años son afectados por esta situación); el actual gobierno creó la Secretaria Técnica Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, pura y dura retórica y verborrea porque en la práctica no hay ningún tipo de reducción considerable.
Mientras tanto la reserva monetaria bordea los 8.300 millones de dólares sin que el gobierno haya hecho ninguna obra pública, están gobernando como banqueros, ellos creen que gobernar es tener la reserva llena y que reducir el déficit es sinónimo de prosperidad, cuando reducir la pobreza debería ser el anhelo de este gobierno, en el primer trimestre de este año el gobierno solo ha invertido en obra pública 67 millones de dólares, el supuesto crecimiento económico son cifras que solamente satisfacen al gobierno más no al conglomerado social ya que no se siente en la calle, la gente pobre está con desesperanza, con incertidumbre, no tenemos un presidente empático, él no sabe sintonizar la realidad nacional, él no tiene equipo para gobernar por eso apostó tanto a cuadros correistas y morenistas como a la extinta Democracia Popular, la pobreza multidimensional sigue aumentando, estamos en un nivel que llega al 42%, los hogares tienen menos ingresos y por consiguiente menos capacidad de gasto, al no darse la reactivación hay menos contrataciones, la delincuencia no solamente es producto del narcotráfico como quiere convencernos el gobierno nacional, hay pobreza, desempleo, falta de oportunidades, todo esto es el hilo conductor y el caldo de cultivo para que la delincuencia esté exacerbada, mientras tanto el presidente no da visos de solución, se ha demostrado que tenemos un gobierno desavisado y neófito en esta materia, no están desembolsando los recursos económicos para mitigar los índices de inseguridad ciudadana que azotan y castigan a la población, estamos sumergidos en la inseguridad, la delincuencia ha vapuleado la paz ciudadana, pero tenemos vacunas es verdad (cuanta confidencialidad en cuanto a su costo) esto es el único logro conseguido por el gobierno. Pero a renglón seguido debemos afirmar que el Ecuador es de los países con la peor tasa de mortalidad en cuanto al covid-19 con corte al 2021, tuvimos 6% de mortalidad y el mundo estaba al 2%, nosotros triplicamos la mortalidad en el mundo. La crisis carcelaria es el capítulo olvidado en el informe de Lasso, 300 muertos y 6 masacres de las cuales 5 han sido durante su gobierno, mientras tanto el presidente manifiesta que no cederemos espacios al narcotráfico como diría el cantante venezolano José Luis Rodríguez en una de sus canciones “me río, me río, me río”. (O)