Incineración de la Bandera del Ecuador

Cumpliendo con las normas de bioseguridad y distanciamiento, se realizó la ceremonia militar de incineración del Tricolor Nacional, con este acto protocolario el personal militar henchido de orgullo al entonar las notas de la canción nacional rinde un justo homenaje al tricolor patrio que cumplió con su tiempo de vida útil

Este acto forma parte del protocolo militar, pues un pabellón y/o Bandera Nacional que, por su uso, se encuentren deteriorados deberán guardarse, para proceder anualmente a la ceremonia de Incineración por el Día de la Bandera Nacional, en todos los repartos militares.

Posteriormente las cenizas depositadas en un cofre serán entregadas a la Comandancia de la Fuerza Naval para que sean arrojadas en el mar, conforme lo establece el reglamento de protocolo y ceremonial militar de las Fuerzas Armadas del Ecuador.

Jorge Alcázar Sevilla, Comandante del Ala de Transportes Nro. 11, manifestó que la ceremonia de incineración de la bandera que no debe perderse en el tiempo, es una muestra que el trabajo tesonero puede llegar a tener porque las sangrientas batallas libradas en el tiempo han logrado transcender hasta llegar a la epopeya como la vivida en el Cenepa, donde se amasó la historia.

Dijo que los soldados son los herederos de un legado que constituye un cobijo grande y valeroso en los símbolos patrios sobre todo por el tricolor patrio que encierra las grandes victorias y las derrotas, pero siempre flameante en el cielo.

La ceremonia de incineración de la bandera contribuye a tener un significado de pertenencia, además de renovar los valores que deben tener arraigados en el diario vivir. (I)